Internet ha ampliado en toda su concepción la democracia y la libertad. En materia de comunicación ya no hay semidioses propietarios de los medios necesarios para difundir lo que saben y lo que piensan. Cualquiera desde cualquier lugar les puede plantar bandera a los más poderosos con apenas un celular y una cuenta en una red social. Y aunque esta tecnología tiene, como todo, su lado oscuro, sus virtudes son abrumadoramente mayoritarias.
Integrados y, a la vez, decadentes
Tenemos una percepción selectiva de la violencia, y entonces no es lo mismo el que mata a un mozo de bar que el que mata a su esposa