Desde BASF se señaló que trigo y cebada tienen algo en común: su rendimiento no se define en un solo momento, sino que se construye a lo largo de todo el ciclo. Que la planta llegue a las diferentes etapas clave en buenas condiciones favorece directamente el rendimiento: cuántos tallos va a generar, cuántas espigas va a tener o cuántos granos va a llenar.
Eso, se destacó a El Observador desde la compañía, es justamente lo que propone Xantho®: un aporte clave para el control eficaz, preventivo y curativo de las manchas foliares, la ramularia y las royas.
“El trigo y la cebada van pasando por distintas etapas a lo largo del ciclo y, en cada una de ellas, se definen componentes del rendimiento que después se traducen en mejores resultados. Lo que hace Xantho® es proteger el cultivo de las enfermedades causadas por hongos”, explica Manuel Pérez Ois, técnico de Desarrollo de Mercado de BASF.
Desde el inicio del macollaje se comienza a definir el número de tallos. El uso de Xantho® en esta etapa es clave para alcanzar el momento de llenado de grano con el cultivo en buenas condiciones Desde el inicio del macollaje se comienza a definir el número de tallos. El uso de Xantho® en esta etapa es clave para alcanzar el momento de llenado de grano con el cultivo en buenas condiciones
Aporte de BASF permite más estabilidad en momentos desafiantes
El desarrollo homogéneo de los cultivos de invierno es un desafío en el que, en Uruguay, inciden muchos elementos que no se pueden controlar: una helada fuera de tiempo, semanas de sequía en algún momento o una variación de temperaturas que complique el desarrollo.
Xantho® contribuye a que el manejo del productor pueda sobrellevar esas situaciones con mayor estabilidad.
En el caso de la cebada, este aporte es especialmente relevante, ya que la uniformidad del cultivo (el tamaño del grano, su contenido de proteína y su humedad) no solamente incide en el rendimiento, sino que también define su calidad y, por lo tanto, sus posibilidades comerciales.
El manejo sigue siendo fundamental: “Xantho®, con su triple mezcla de activos complementarios, brinda seguridad y estabilidad en los resultados. Es una herramienta que favorece el trabajo del productor, cuidando la sustentabilidad del sistema”, concluye el experto de BASF.
El antes y el después en la chacra
Cultivo antes de la aplicación del producto.
Cultivo después de la aplicación del producto.