Las exoneraciones del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y la aplicación de una tasa más baja para algunos bienes y servicios concentra sus beneficios en los sectores más ricos de la población y no en los más pobres, señala un estudio académico que será presentado hoy.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) elaboró un libro titulado Recaudar no basta: los impuestos como instrumento de desarrollo, con la participación de reconocidos expertos.
El artículo titulado El impuesto al valor agregado analiza la importancia del principal impuesto de la región y realiza aportes para su mejor instrumentación.
Entre las críticas realizadas sostiene que la reducción de las tasas a algunos productos específicos no logra la “progresividad” buscada sino que “genera sustanciales errores de inclusión”.
El trabajo fue realizado por Alberto Barreix , Martín Bès, Santiago Díaz de Sarralde y Fernando Velayos; y cuenta con “aportes técnicos” realizados entre otros por Jerónimo Roca, coautor junto a Barreix de la reforma tributaria de 2007 en Uruguay y actual subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).
En Uruguay, el 40% más pobre de la población consume solo 17,2% de los bienes y servicios gravados a la tasa mínima de IVA, que es de 10%. En tanto, el 20% más rico de la población consume el 41,9%.
Por otra aparte, entre los bienes y servicios exentos de IVA, el 40% más pobre concentra 13,9% del consumo, mientras que el 40% más rico acapara el 52,6%.
Los expertos sostienen que “mediante tasas reducidas y exenciones siempre se desemboca en el callejón sin salida de los errores de inclusión”, debido a que “la exención es apropiada principalmente por los deciles de más altos ingresos”.
Según señalan, “el objetivo principal de un impuesto cualquiera no es directamente redistribuir el ingreso sino recaudar ingresos para financiar gastos que puedan ser más distributivos”. Plantear tasas de IVA diferenciales por productos implica “seguir afilando una cuchara que no está hecha para cortar”.
En tanto, el artículo titulado Los mitos al desnudo, de los especialistas Javier Beverinotti, Eduardo Lora y Luiz Villela, explican los cambios en las características de América Latina en sus sistemas tributarios.
En su análisis, con datos a 2009, muestran que Uruguay es el país de la región con una mayor brecha en la carga tributaria en el impuesto a la renta respecto a los patrones internacionales.
Esto es, Uruguay recauda, por concepto de impuesto a la renta, casi cinco puntos porcentuales menos del Producto Interno Bruto (PIB) que la media internacional. En Chile, la brecha con esos valores es de casi un punto y en Argentina, de 4,5 puntos del PIB.