En 2016 comenzó la travesía de la empresa de transporte Cutcsa de incursionar en la movilidad eléctrica. A partir de 2022, con varios planes piloto en su haber, el directorio de la firma se convenció por completo de que el futuro del transporte colectivo era eléctrico y por ello fijaron un cronograma de recambio de toda su flota.
En diálogo con Café & Negocios el presidente de la compañía, Juan Salgado, precisó que el 25% de las unidades serán eléctricas para 2025, el 50% para 2030, el 75% en 2035 y la totalidad de los ómnibus de Cutcsa serán eléctricos para 2040. "En cada quinquenio se cambiarán unas 270 unidades", subrayó.
Además del impacto positivo en el medio ambiente, esta transformación de la matriz energética traerá aparejada una rebaja en el precio del boleto.
"Todo esto termina siendo un producto para abaratar el precio del boleto, no hay otra historia", confirmó Salgado y apuntó que las empresas de transporte no obtendrán un rédito mayor por la baja del costo del combustible que se desprende del cambio de matriz energética.
Salgado explicó que una empresa de transporte calcula su paramétrica en base a dos rubros principales: el costo de la mano de obra (que representa el 75% de sus costos) y el valor del combustible (que es, aproximadamente, un 15%)."Si no tuviera el fideicomiso, sería mucho mayor", aclaró en este punto el presidente de Cutcsa.
"Si mañana ese 15% baja al 5% ese 10% de diferencia no queda como mayor ganancia de la empresa. La autoridad que esté en ese momento -en la Intendencia de Montevideo o en el Ministerio de Transporte- lo va a aplicar en la paramétrica de la tarifa, no hay ninguna duda", enfatizó.
En la misma línea Salgado expresó: "Esto se va a trasladar a la tarifa y si abarata va a abaratar inmediatamente". Esto quiere decir que, en la visión del empresario, la rebaja no va a esperar a que el 100% de la flota sea eléctrica.
"Todos vamos a estar gastando menos, por lo tanto la tarifa va a empezar a bajar", apuntó y señaló que "la rebaja va a acompañar el recambio de forma progresiva".
El presidente de Cutcsa remarcó que está "absolutamente de acuerdo" con que esto suceda. "Primero porque cumplimos con el deber de bajar los dos millones de litros de gasoil por mes que se queman en Montevideo", dijo y subrayó que el beneficio "tiene que ir directamente a la gente en el medioambiente, pero también en el bolsillo con la tarifa".
Finalmente Salgado destacó que su gran competencia es el auto y que, al seguir aumentando el precio del combustible, aumenta la competitividad del transporte colectivo frente a los que no cambian a vehículo eléctrico. "Tenemos un precio competitivo además de calidad; estamos asegurando la viabilidad de la empresa y las fuentes de trabajo", sentenció.
¿Qué pasa con los taxis?
Consultado acerca de si la misma lógica que se utilizará para bajar el precio del boleto tiene cabida en el caso de los taxis —que también están recambiando sus unidades paulatinamente por eléctricos— el presidente de la Cámara de Transporte del Uruguay aseguró: "Yo creo que sí porque esto abarata los costos para todos". Además hizo hincapié en que en el caso del taxi "hay más facilidades de horarios, de carga y de lugares".