Running > MARATÓN

Kipchoge, el rey que ya tiene su corona

El keniano conquistó el récord del mundo entrenando en las pistas de tierra de su país y motivado por manuales de autoayuda

Tiempo de lectura: -'

22 de septiembre de 2018 a las 05:00

A Eliud Kipchoge solo le faltaba el récord mundial de maratón para consagrarse como el mejor de todos los tiempos en esa disciplina y el pasado domingo en Berlín lo consiguió de forma brillante, marcando un hito para el atletismo que lo impulsa a ser un poco más grande entre las estrellas del deporte, de hoy y de siempre.

Este keniata de 33 años, amante de la lectura y de los libros de autoayuda, ya era el claro dominador de la distancia reina, los 42,195 kilómetros, pero el récord era lo que lo obsesionaba y para lo que se había preparado tanto.

Finalmente, con un tiempo de 2 horas, 1 minuto y 39 segundos, Kipchoge logró su ansiado objetivo, borrando el récord precedente que ostentaba su compatriota Dennis Kimetto (2 horas 2 minutos 57 segundos) sobre el mismo circuito en 2014, y además se convirtió en el primer ser humano en correr la distancia por debajo de las 2 horas y dos minutos.

“El espíritu lleva al cuerpo, la fuerza mental es la clave”, suele decir Kipchoge cuando habla de su mentalidad a la hora de correr. En Berlín, el maestro absoluto del maratón, ganador de diez de las 11 pruebas que disputó, entre ellas tres en Londres, tres en Berlín y el maratón olímpico de Río 2016, llevó a la práctica ese pensamiento y se quedó con el récord.

No le fue fácil. Le llevó varios años e intentos en el circuito alemán, el más rápido y el trazado al que acuden quienes quieren romper los relojes (ver cuadro).

Tres veces había corrido por Berlín y en las tres había fallado. En 2013, en su segunda carrera en la distancia, fue derrotado por su compatriota Wilson Kipsang, el único que le ha ganado, que además estableció una nueva marca mundial. El ‘debutante’ Kipchoge terminó con 2:04:05, quinta mejor marca de todos los tiempos en aquella época.

En 2015, voló en la carrera pero rápidamente quedó hipotecado por un problema en una plantilla de la zapatilla. Se impuso con un crono de 2:04:00, a más de un minuto del récord mejorado un año antes en Berlín por Kimetto.

Tras no competir en 2016 después de su título olímpico, el año pasado volvió a superar a todos sus rivales y logró su segunda victoria en la Puerta de Brandemburgo, pero la lluvia y la calle mojada le impidieron ir a fondo al final. Acabó con un fabuloso crono de 2:03:32...’un récord del mundo no oficial del maratón bajo la lluvia’.

Además, en 2017 formó parte del desafío de su marca de indumentaria para correr un maratón por debajo de las dos horas, el gran reto en la distancia, pero no lo consiguió. En ese test privado no homologado corrió los 42,195 K en 2 horas, 25 segundos.

El día del récord

Kipchoge, de 1,67 metros, entrena en su país natal, como la mayoría de los atletas keniatas y muchos extranjeros que van a la meca del maratón. Vive en Eldoret, junto a su familia, a 2.200 metros sobre el nivel del mar, pero para realizar su preparación va al complejo de Katpatat, a 25 kilómetros, donde hay una pista de tierra en la que hace sus pasadas junto a otros fondistas, como uno más.

El domingo en Berlín, su mirada y su concentración en la salida presagiaban una buena marca: “Cuando corro, desconecto mis pensamientos para centrarme únicamente en la carrera”, dijo.

Desde el principio estuvo entre los punteros, sólo precedido por sus ‘liebres’ que lo guiaron durante la primera hora. Las condiciones se aliaron con el keniata: una temperatura suave de 20ºC, un día soleado y la ausencia de viento contribuyeron a su registro.

Con un paso liviano, fue aumentando poco a poco la ventaja sobre sus principales adversarios y marcando tiempos parciales por debajo del récord de Kimetto. En el kilómetro 26, ya sólo al frente, este gran lector de filosofía se encontró sin ayudas para el gran reto de lograr el récord del mundo.

“Fue duro correr solo, pero tenía confianza, dije que iba a correr mi propia carrera, siguiendo mi plan, y tenía confianza”, declaró Kipchoge, que siempre insiste que en esta disciplina “la fuerza mental es clave”. “Creía firmemente que superaría el récord del mundo, pero no sabía que correría en dos horas y un minuto y algo”, confesó el plusmarquista.

“Estaba perfectamente preparado y concienciado. Sólo quería correr mi carrera. Ahora estoy infinitamente agradecido y feliz”, dijo al cruzar la meta.

El récord mundial en Berlín es el punto álgido de la trayectoria de Kipchoge, un atleta que no renuncia a sus orígenes de niño sin recursos, sigue viviendo en Kenia y no hace ostentación del dinero que gana con sus victorias en todas las pruebas internacionales.

Los valores los tiene muy marcados y éstos le hacen tener los pies en el suelo. Como confesó en alguna ocasión, leer a Aristóteles y manuales de autoayuda le permite encontrar su equilibrio.

Ahora nadie sabe qué próximo reto se le puede pasar por la cabeza, pero lo que sí que está claro es su fijación con un tiempo, las dos horas, y con una pregunta: ¿Dónde están los límites del cuerpo humano? (Con base en EFE y AFP).

 

LOS CAMPEONES ANTERIORES

PAUL TERGAT (Kenia) 2003 02:04:55

HAILE GEBRSELASSIE (Etiopía) 2007 02:04:26

HAILE GEBRSELASSIE (Etiopía) 2008 02:03:59

PATRICK MAKAU (Kenia) 2011 02:03:38

WILSON KIPSANG (Kenia) 2013 02:03:23

DENNIS KIMETTO (Kenia) 2014 02:02:57

 

 

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.