Tras la debacle de la gran mayoría de los criptoactivos de las últimas semanas, el debate sobre el riesgo que pueden resultar hacia la estabilidad financiera llegó a las grandes esferas del poder económico. Por ejemplo, el Banco Central Europeo (BCE) advirtió que la profundización de los vínculos de la industria de las criptomonedas con los bancos y los gestores de activos supondrá un riesgo para la estabilidad financiera.
A contracorriente del pronóstico del BCE y en consonancia con el panorama de los pequeños decisores, el servicio de e-commerce más importante de América Latina, Mercado Libre, y el gigante del software, Globant, comenzaron a experimentar con Bitcoin para que funcione como reserva de valor. La decisión se enmarca en un contexto adverso, signado por el crecimiento en las expectativas de inflación en Estados Unidos y el significativo aumento de la tasa de interés que implementó y que podría intensificar la Reserva Federal a modo de combatirla.
La empresa fundada por Marcos Galperín informó en el reporte del primer trimestre del 2021 su primera inversión de US$ 7.800.000 en Bitcoin. Bastaron solo semanas para conocerse que Globant tomaría la misma decisión, aunque por un monto significativamente menor: US$ 500.000.
Según calculó Bloomberg Línea, en marzo del 2021, cuando MercadoLibre invirtió en Bitcoin, la criptomoneda cotizaba US$ 58.776. En mayo, cuando ocurrió la inversión de Globant, la moneda había caído drásticamente a US$ 37.366.
Desde aquel período hasta la actualidad, Bitcoin ha perdido la mitad de su valor desde un pico del 10 de noviembre de US$ 69.000. Esta semana, estuvo coqueteando con los US$ 30.000.
En ese sentido, si Mercado Libre vendiera hoy su tenencia de la criptomoneda, registraría una pérdida cercana a los US$ 3.868.000 (-49,6%). Globant perdería US$ 103.520 (-20,7%).
Aun así, las cifras no significarían pérdidas inconmensurables para los balances de ambas compañías que se valúan ampliamente por encima de los mil millones de dólares.