El proceso duró un año. En febrero de 2013 el realizador uruguayo Javier Hayrabedian presentó una idea al llamado del festival de documentales DocMontevideo para filmar una historia que luego produciría el canal internacional Al Jazeera en su versión en inglés para el ciclo Viewfinder.
Hayrabedian presentó la historia de Pedro Lamas, un profesor de ajedrez a quien conoció cuando filmó un proyecto para Tv Ciudad, donde trabaja. Lamas le contó que iba al Comcar a enseñarle ajedrez a presos. “Me pareció fascinante que alguien diera clases de forma honoraria, que se brindara así por otro”, cuenta Hayrabedian a El Observador.
El realizador mandó el formulario con su historia y en Semana de Turismo de 2013 recibió un email de Al Jazeera. “‘Su historia nos interesa’, me dijeron”, dice y aclara que primero hubo un filtro de más de 1.000 propuestas de toda América, y luego otro donde la historia quedó seleccionada de entre solo 30.
Allí participa del taller con gente de Al Jazeera en Montevideo, pero entonces el personaje principal deja de ser Pedro para ser Luis, exalumno de Pedro con una vida complicada y con más de 20 años de vida en la cárcel. Al Jazeera financia la producción con US$ 50.000.
El año pasado Luis sale de prisión y quiere conseguir un trabajo a través del ajedrez. Se va a Maldonado, donde vive su hija.
El ajedrez, como la cárcel, es un espacio cerrado y con reglas internas. Pero la libertad se vuelve un problema para Luis, que ya no tiene las seguridades del techo y la comida y debe enfrentarse al hecho de tomar las riendas de su vida.
“De alguna forma se intenta retratar el concepto de libertad, que me interesa mucho”, dice el director. Además, hay paralelismos constantes con el ajedrez. “La vida y el ajedrez tienen similitudes. Vos hacés una jugada y eso trae consecuencias”, agrega.
El rodaje se desarrolló entre agosto y setiembre, y luego vino un arduo proceso de montaje. Hablando de libertad, el director también tuvo algunos espacios cerrados.
“Tenés que lidiar entre lo que querés filmar, lo que podés filmar y lo que tenés filmado”, cuenta Hayrabedian.
Se mandó un primer corte a Al Jazeera Londres, y volvió con retoques y cambios. Fueron muchas devoluciones con muchos cortes, hasta que se llegó a la duración exacta de 24 minutos en el corte final.
Con Ajedrez, clases particulares ya terminado y pronto para estrenarse de forma oficial hoy a partir de la hora 19.30 de Uruguay, Hayrabedian hace un balance de la experiencia.
“No siempre podés tener el control total de lo que hacés. Esto no es documental de autor. Sí fue un buen aprendizaje vivir la experiencia de transformar el guión, filmarlo, editarlo y terminarlo, pero no sé si volvería a hacerlo en las mismas condiciones”, confiesa el director, que destaca el trabajo de su equipo técnico.
El filme le da color a una historia doblemente en blanco y negro.