Tal vez no lo sabía, pero cuando Steve Jobs habló en 2006 de las “soluciones elegantes y simples” que a veces subestimamos por sencillas, el cofundador de Apple se refería también a otra cosa: a las soluciones que están allí, ya inventadas, al alcance de la mano, y que todavía nadie redescubrió como tales. Como el iPod Touch.
La destreza oculta del iPod Touch
Aplicaciones básicas como la alarma y recordatorios pueden ayudar a personas dentro del espectro autista a realizar las tareas laborales cotidianas