Fiel a su estilo, Cristina Kirchner buscó sorprender y generar un shock político. Lo logró sobradamente: el anuncio sobre la estatización de la petrolera YPF llegó justo cuando todos los medios de comunicación, la propia Repsol y el mismísimo gobierno de España creían que había ocurrido una “marcha atrás” en el proyecto y que se abriría una instancia de diálogo.
La estatización de YPF ya derivó en grave conflicto internacional
El gobierno de Cristina Fernández anunció que el Estado recuperará el 51% de la petrolera