La evolución de la impresora 3D

La primera apareció a fines del siglo XX, pero están basadas en inventos tecnológicos de 1800

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05 de marzo de 2018 a las 05:00

La impresión 3D es una de las tecnologías más revolucionarias del siglo XXI. Doctores, ingenieros, amantes de las manualidades y dueños de pequeñas empresas han utilizado la impresión 3D, que le permite convertir una idea virtual en un objeto físico.

Si bien no aparece hasta fines del siglo XX, en 1800 ya aparecen las primeras ideas que luego serían la base de este tipo de impresión. Esto se da de la mano de un fotógrafo escultor francés que en 1859 llevó a cabo un escaneo en 3D. François Willème fotografió simultáneamente un mismo objeto con 24 cámaras desde distintos ángulos.

Luego, en 1892, el inventor Joseph E. Blanther patentó un método de creación de mapas topográficos en 3D, para el que uso un sistema de estratificación, que se asemeja al de las impresoras.

El portal Digital Trends describió paso por paso el desarrollo de las impresiones 3D:

La creación y el camino

impresión 3D

Los inicios

En 1980 Hideo Kodama, del Instituto de Investigación Industrial Municipal de Nagoya, realizó un "prototipado rápido de fotopolímeros". Esto consistió en utilizar una tina de fotopolímero para exponerla a luz ultravioleta y de esta forma endurecer una pieza. Sin embargo, no pasó a mayores.

Seis años más tarde, Chuck Hull creó un aparato de estereolitografía (SLA). Es decir, una forma de imprimir 3D, pero capa por capa. Se trataba de un proceso de láser, en que se generaba que cadenas de moléculas se unan, formando polímeros.

Posteriormente, fundó 3D Systems Corporation y con dicha creación se dio lugar el primer sistema de impresión 3D en el mundo, el SLA.

Carl Deckard -de la Universidad de Texas- creó un método alternativo de impresión 3D y logra convertir el polvo suelto en sólido con un láser de sinterizado selectivo (SLS).

Recién en 2006 salen a la luz las primeras impresoras SLS comerciables.

Modelado por deposición fundida

S. Scott Crump, junto con su esposa y compañera Lisa Crump, inventaron en 1989 una fabricación aditiva denominada Fused Deposition Modeling. La misma implica fundir filamentos de polímero y los deposita en un sustrato por capas para crear un objeto 3D

3D en la medicina

En 1999 se llevó a cabo la primer operación de impresiones 3D, donde se utilizó el trabajo del Instituto Wake Forest de Medicina Regenerativa. Se convierte en realidad cuando una vejiga urinaria cultivada en laboratorio se trasplanta con éxito

RepRap

El profesor de ingeniería mecánica de la Universidad de Bath (Estados Unidos), Adrian Bowyer, fundó el proyecto RepRap en 2006. Trató de un código abierto que tiene como fin imprimir en 3D la mayoría de los componentes y así dar a conocer esta tecnología.

El primer modelo de este proyecto, llamado "Darwin", salió al mercado en marzo de 2007 y fue seguido por otras versiones.

Impresión On Demand

Un servicio similar a RepRap se lanzó en 2008 en Holanda. Éste, denominado Shapeways, permitió que un alcance mayor de público general accerdiera a la impresión 3D. Es decir, la empresa recibe material y lo imprime.

Shapeways se expandió velozmente, se instaló en Estados Unidos y luego brindó el servicio de impresiones on-demand. Por lo que las personas no técnicas empezaron a poder hacerlo.

Prótesis 3D

Prótesis en 3D

En 2008, se creó la primera pierna para prótesis en 3D. La misma se utilizó con éxito. Hoy en día, es un método muy utilizado por la medicina en distintas partes del mundo.

Fondos para la creación

Una página web de crowdfunding se fundó en 2009 para ser una plataforma de lanzamiento y recaudación de recursos para generar impresiones 3D.

Hasta el momento, el proyecto más caro que se logró financiar involucró una impresora 3D para el consumidor con materiales PLA o ABS. Para esta se pidió US$ 50.000, pero terminaron consiguiendo más de US$ 3.401.361.

Fabricar desde la casa

Una empresa llamada Markerbot utilizó la idea de RepRap para generar un código abierto D.I.Y. kits. El fin fue que las personas sean capaces de fabricar sus propias impresoras.

Asimismo, crearon una biblioteca de archivos online -Thingiverse- que permite descargar y enviar archivos imprimibles.

Makerbot pasó a manos de Stratasys en 2013 por alrededor de 400 millones de dólares.

Autos y aviones

No solo sirve para hacer objetos de tamaño chico, sino que en 2011 se demostró que podía usarse para vehículos de gran tamaño.

Un grupo de ingenieros de la Universidad de Southampton en Reino Unido imprimieron la primer aeronave sin tripulación impresa en 3D. El costo fue de menos de US$ 7.000.

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