La banda ha recuperado así algunos objetos que están valorados en poco más de 5.000 euros (6.400 dólares), como, por ejemplo, unos pantalones negros, unos pendientes metálicos, una sudadera verde y un sombrero de vaquero "Stetson" que su vocalista había calificado de "icono".
La mujer, que sostiene que las prendas eran un regalo de la banda, también deberá devolver unas 200 fotografías tomadas por ella durante el tour de "The Joshua Tree" con rollos de película comprados por el grupo, cuando la demandada tenía acceso ilimitado a escenas íntimas de U2.
Como ya hiciera en el primer juicio, Paul Hewson, más conocido como Bono, ha insistido durante este proceso en la importancia que concede el grupo a cualquier objeto de U2, que son guardados celosamente por motivos sentimentales o para donarlos a algún museo.
Aunque el magistrado también obligó a la estilista a pagar los gastos legales de los dos juicios a la firma comercial U2, que está compuesta, además de Bono, por Adam Clayton (bajista), David Evans "The Edge" (guitarrista) y Laurence Mullen (batería), el grupo no reclamará ese dinero, indicó su abogado.