El volcán entró en erupción a lo lejos y el mexicano Sergio Tapiro apretó el botón que accionaba el obturador de su cámara. Después de 15 años fotografiando volcanes, la fuerza de la naturaleza desatada seguía maravillándolo como la primera vez. El volcán de Colima, ubicado entre los estados de Jalisco y Colima en su país, había mostrado fuerte actividad desde hacía semanas y Tapiro estaba preparado. Sin embargo, el rayo lo sorprendió. Lo primero que pensó fue que la foto, cuya velocidad de captura había dejado programada para que durara ocho segundos, se había arruinado. El destello había sido tan fuerte que era imposible que la instantánea no se hubiera quemado. Casi inmediatamente tomó la cámara y buscó en la pantalla: en ella el volcán estaba perfectamente iluminado, la ceniza congelada en el tiempo y el rayo, bien definido, subía con una potencia tremenda al cielo. Tapiro supo casi enseguida que esa era la mejor fotografía de su carrera.
La foto de 8 segundos del campeón de los volcanes
El mexicano Sergio Tapiro y una foto de ocho segundos que le significó numerosos premios
