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La iglesia militante: la nueva estrategia de comunicación

Daniel Sturla ha logrado marcar agenda y posicionar su mensaje en los medios

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25 de agosto de 2018 a las 05:00

"No le tengo miedo a la palabra marketing y el sentido está claro: hay una noticia buena a anunciar", dijo el cardenal Daniel Sturla al dar el mensaje navideño en 2016, cuando se le preguntaba por la novedad del momento: las balconeras que tapizaron miles de fachadas de Montevideo. Sturla contó entonces que un amigo suyo lo felicitó porque estaban "aprendiendo a colocar el producto".

En el país con menor cantidad de católicos de América Latina –el 42% es católico nominal en Uruguay pero sólo el 5% practica la religión– la iglesia ha logrado tener mayor visibilidad mediática de la mano de Sturla, quien desde que asumió en febrero de 2014 ha puesto en práctica una nueva forma de comunicar.

Históricamente la iglesia salía sólo frente a temas polémicos o leyes en debate parlamentario como el aborto o el matrimonio igualitario pero Sturla, y también la Conferencia Episcopal, como institución que reúne a todos los obispos, han salido a marcar agenda en temas de actualidad.

Nicolás Gigou, antropólogo, docente e investigador de la Facultad de la Información y Comunicación y de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República sostuvo que "hay una estrategia de comunicación pensada y se toma la comunicación como algo serio. Antes la iglesia era más naif, salía en respuesta a, ahora es más profesional, más propositiva, introduce agenda, y cuestiona mucho la agenda".

En su opinión, "Sturla tiene muy claro el proceso de conflicto simbólico entre iglesia y Estado y el proceso de privatización que sufrió la iglesia".

Miguel Pastorino, profesor de Filosofía y Ciencias de la Religión de la Universidad Católica y gerente de Programación de radio Oriental coincidió en que existe una conciencia generalizada que viene desde el Vaticano de que es necesario comunicar mejor el mensaje del Evangelio y de que se ha intentado revertir la falta de proactividad de otros tiempos. Desde su punto de vista Sturla ha sido artífice de mejorar esa comunicación y destacó que se ha sentado a dialogar con todos los que quieran hacerlo, como ocurrió cuando convocó la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual luego de que fuera criticado por los movimientos feministas tras sus declaraciones acerca de la "ideología de género que se quiere imponer".

La estrategia existe y así lo confirmó Pablo Coimbra, el sacerdote que está a cargo del Departamento de Comunicación Social (Decos) de la Iglesia de Montevideo. "Tenemos y estamos elaborando todavía una estrategia de comunicación dirigida al propósito común que es la evangelización, el motivo por el que existe la iglesia".

El plan que aún está en proceso comenzó por la apuesta a un medio de comunicación propio que centralizó una página web, un canal web que lleva dos años, junto a la radio Oriental y el quincenario Entre Todos, al que se le cambió el diseño y el contenido para que sea más de opinión. Allí escribe por ejemplo el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, y se le hace llegar a actores políticos, sociales y a periodistas, dijo Coimbra.

Además, se ha apuntado a formar al equipo de profesionales que trabaja en el multimedio por convenios con la Universidad Católica y la Universidad de Montevideo, y tres integrantes del equipo, entre los que está Coimbra, cursan una maestría en dirección de comunicación.

Por otro lado, el director del Decos explicó que han diseñado campañas puntuales como fue la de las balconeras para recuperar el sentido cristiano de la Navidad, o el curso a distancia "Aprender a amar", en respuesta al plan de educación sexual que había sacado ANEP y que la iglesia no compartía, o la campaña realizada a través de las redes sociales para convencer a la opinión pública de que se instalara una imagen de la Virgen en la rambla.

Coimbra adelantó que la próxima campaña grande en la que ya se está trabajando será la de la misión que se llamará "casa de todos Iglesia Católica", que se pondrá en marcha al finalizar la Semana Santa de 2019 y que tiene como objetivo convocar a los católicos que se han alejado de la iglesia. "Recurrimos a una serie de estudios, encuestas, en función de datos y estamos elaborando una campaña para llegar a esa gente". La convocatoria será por el boca a boca o mediante padrinazgo, explicó.

Por su parte, el arzobispo tiene una audición semanal -los viernes a las 11- en radio Oriental, donde opina de temas de coyuntura. La audición llamada "el aporte de la iglesia a Montevideo" está a cargo de distintos sacerdotes o laicos pero el viernes es el día del cardenal. "Se intenta dar una opinión desde la mirada de la iglesia", dijo Coimbra.

Desde allí el cardenal ha aprovechado para pasar mensajes, y también polemizar al marcar su posición sobre temas de la agenda política, como cuando le respondió al prosecretario de la Presidencia, Juan Andrés Roballo, quien se molestó por un documento de la iglesia que advertía de la fragmentación social, cuando se hizo eco de las críticas del Partido Nacional a la ley de voluntariado o cuando calificó de "absolutmante lamentable" la separación del cargo de la directora de un liceo de Salto que permitió que se realizara una charla sobre el aborto en la institución.

Religión y vergüenza

Desde la visión de Guigou, la nueva estrategia de comunicación de la Iglesia Católica "sirve para no vivir el hecho de ser católico o de creer en algo como una vergüenza porque se mantiene una impronta anticlerical que establece que desde 1909 está prohibido hablar de Dios".

"Acá la gente tiene identidades religiosas clandestinas. Yo veo que los sectores populares creen, circulan por cultos afro, evangélicos, pero en las investigaciones académicas nunca aparece el tema religioso porque está mal. Y ya ni siquiera lo religioso, todo lo que tenga que ver con cierta trascendentalidad", agregó.

Por eso el investigador señaló en la estrategia de Sturla una intención de contrarrestar ese laicismo. "Va a los puntos en los que el laicismo derrotó a la Iglesia Católica para revertir y colocar en la agenda cierta catolicidad", dijo.

Consultado sobre si hoy la iglesia puede considerarse más atacada que antes, el antropólogo afirmó que no ve "un ataque del Estado a la iglesia sino colectivos que entran en conflicto con la iglesia por diferentes temas, los dos más álgidos aborto y matrimonio entre personas del mismo sexo".

De todos modos, habló de una "laicidad atigrada" porque a su entender se está resquebrajando y el primer golpe fue la cruz del Papa que quedó instalada en Tres Cruces después de sus visitas en 1987 y 1988. También mencionó una apertura sobre todo en el gobierno de Vázquez de convocar a técnicos y expertos católicos como cuando se convocó al padre Mateo Méndez para que se hiciera cargo del Inau, o los convenios de la intendencia con Tacuruses, o la misa organizada por el Ejército en la Catedral.

Por otra parte, sostuvo que no cree que como resultado de la estrategia se logre un crecimiento en el número de fieles porque la Iglesia Católica comparte el mal que le aqueja a todas las instituciones religiosas: "La gente se arma su propia religión, vos podes ser católica practicante pero hacer una meditación budista y tirarte el tarot y si bien la iglesia no ve bien eso la gente se ha tomado la libertad de ir construyendo su cosmología".

Sobre ese punto, que Pastorino llama "religiosidad a la carta", el docente de la Universidad Católica afirmó que los últimos estudios reflejan que los que más crece en el mundo son los creyentes sin religión, que en Uruguay son un 24%, es decir las personas que "tienen creencias espirituales pero que no adhieren a ninguna institución religiosa".

Pastorino coincidió con Guigou en que ello obedece al fenómeno de la excesiva privatización de lo religioso que se dio en el Uruguay, por el laicismo, en el que la religión se vive en lo privado y por el cual el uruguayo, tiende a canalizar la dimensión religiosa en ámbitos no religiosos, por ejemplo el fútbol y la política.

En opinión del docente de Religión la iglesia va camino a ser lo que en 1968 pronosticó Joseph Ratzinger (el papa Benedicto XVI) quien escribió cómo será la iglesia del 2000: "Una iglesia pobre, más pequeña, que a fuerza de perder poder se volverá humilde y tendrá que volver a sus fuentes y a sus cimientos, una iglesia que ya no podrá flirtear ni con la izquierda ni con la derecha, que volverá a ser pequeña y vivirá de su fe, y que muchos de sus edificios, construidos en una coyuntura más favorable, quedarán vacíos".

Guigou mencionó dos factores que le juegan en contra a la iglesia, el hecho de que la gente se siente rechazada por no coincidir lo que vive con lo que manda la iglesia, por ejemplo el divorcio, y los casos de pedofilia que "hacen perder credibilidad". "Este papado ha hecho bastante para erradicarlo, ha tomado directivas fuertes pero son situaciones que se arrastran desde hace mucho tiempo y generan daño porque la iglesia ha sido considerada la guardiana moral de occidente".

Marketing religioso

El actual obispo de Maldonado y antes obispo auxiliar de Montevideo, Milton Troccoli, es el responsable del Departamento de Comunicación de la Conferencia Episcopal y señaló que la Iglesia Católica desarrolla una estrategia de comunicación impulsada por el papa Francisco "de buscar una comunicación que llegue a la gente y que toque los temas que importan". "En años anteriores la iglesia ha estado teniendo que salir en reacción a determinadas leyes como la del aborto o la del matrimonio igualitario por eso ahora se trata de que sea más propositiva", dijo.

De todos modos, marcó una diferencia entre la comunicación de la Conferencia Episcopal y la del arzobispo. Explicó que él, como vocero de la CEU, sólo habla cuando la conferencia quiere que hable, "es una comunicación más moderada por las circunstancias", dijo. En el caso de Sturla, señaló que ha intentado "romper el mito de que la iglesia tiene que estar solo en la sacristía, ha apuntado a eso, a salir a poner temas en el tapete".

En setiembre de 2017 la CEU y los salesianos de Don Bosco organizaron una conferencias sobre marketing religioso en la que expertos de Argentina, España y Uruguay expusieron sobre cómo la religión puede hacer uso de conceptos del marketing para acercarse a la sociedad en el siglo XXI.

"La idea de fondo es cómo nos comunicamos y cómo generar la excusa relacional: darle al otro una excusa para que tenga ganas de relacionarse con nosotros pero no con fines políticos o proselitistas –aclaró- sino para cumplir la misión de la iglesia de anunciar a Jesús".

La meta es "pasar de una comunicación solamente de doctrina o de principios a una comunicación más interactiva. Producimos un montón de mensajes pero no son los que interesan, no llegan, tenemos multiplicidad de afiches o eslóganes que no lo dicen nada a nadie, presentaciones doctrinales que son inentendibles, que parecen mensajes encriptados en una sociedad secularizada", admitió el obispo.

Seis temas sobre los que el cardenal opinó

Ley de voluntariado

"En el Uruguay parece que hay que esconder la identidad religiosa porque no es bien vista, no es políticamente correcto", dijo Sturla en la audición radial de Oriental cuando se debatió en el Senado el proyecto de ley de voluntariado. Agregó que a principios de siglo XX triunfó en Uruguay una "secularización muy dura" que llevó al arrinconamiento de lo religioso y "sobre todo" de lo católico.

Fragmentación social

Luego de la polémica que enfrentó a la Iglesia con el prosecretario de la Presidencia, Juan Andrés Roballo, Sturla dijo en Oriental que el documento de la Iglesia "quiere ser una llamada de alerta". "Uno puede ver como por un lado se han multiplicado los asentamientos, y por otro están los barrios privados donde mucha gente, especialmente parejas jóvenes de alto nivel adquisitivo, prefieren estar allí creando un microclima de mayor seguridad y tranquilidad en el que poder educar a sus hijos".

Autoconvocados

Cuando los periodistas lo consultaron sobre el movimiento de autoconvocados, poco después de la movida del 23 de enero en Durazno, el cardenal opinó que es "lindo de que todos llevaran banderas uruguayas". "El espíritu de hacer todo con mucha paz y como quedó de limpio el campo habla de una cultura de meter el hombreo al Uruguay y hacer las cosas bien respetando la naturaleza, lo que tiene un valor enorme", dijo.

Acusaciones feministas

Recordó que "la caza de brujas no se dio prácticamente en el mundo católico sino protestante". "Hay que saber de historia antes de hacer esas acusaciones. La Iglesia sirve como enemigo y ahí se juntan una serie de testimonios falsos. La Iglesia dice algo sobre cualquier tema y se le achacan todos los males de la historia", agregó en una entrevista en Carve.

La estatua de la Virgen

Cuando la Junta Departamental rechazó la instalación de la Virgen María en la rambla, Sturla aseguró que se trata de un "claro retroceso en la laicidad entendida como apertura, pluralidad y posibilidad de manifestar", y lo calificó como un acto de "discriminación hacia la comunidad católica" que retrotrae a tiempos de duros enfrentamientos que "parecían ya superados".

Laicidad en Salto

Cuando se separó del cargo a la directora del liceo Nº 1 de Salto, acusada de violar la laicidad por permitir una charla sobre el aborto, en julio de 2017, Sturla calificó lo sucedido en su audición de Oriental como "absolutamente lamentable". "Se puede hablar de sexo siempre que sea manifestado como una realidad placentera, (...) la laicidad parece entenderse en única dirección, la dirección que propone la hegemonía cultural donde nos encontramos, donde nombrar a Dios o -¡horror!- que una imagen de la virgen haya aparecido en un liceo parecería que fuera una situación que resquebraja el edificio de la laicidad uruguaya", dijo.

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