Tomando en consideración las dificultades por las que atravesó la economía mundial se puede afirmar que ha concluido una zafra lanera favorable e importante. La escasa oferta de la fibra a nivel global ha permitido sobrellevar un período de cautela en la demanda, con precios que tuvieron primero un esperable ajuste a la baja, pero que tuvieron luego una recuperación muy importante.
La lana supo navegar en la tormenta
Es el rubro más afectado por el atraso cambiario y la crisis europea