Mundo > Excarcelamiento

La novela judicial brasileña de domingo que casi deja libre a Lula

Luego de diferencias entre dos magistrados, se determinó que continuará en prisión

Tiempo de lectura: -'

08 de julio de 2018 a las 20:49

En medio de una guerra judicial, el juez del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región (TRF-4) –Rogerio Favreto– volvió a ordenar la liberación inmediata de Luiz Inácio Lula da Silva, encarcelado por corrupción el pasado 7 de abril.

Sin embargo, en la tarde del domingo el presidente del Tribunal Regional Federal, Thompson Flores, zanjó el conflicto y determinó que el expresidente de Brasil continúe en prisión.

Flores respondió así una acción presentada por el Ministerio Público Federal contra la decisión del juez de guardia.

El paso a paso

La gran batalla comenzó en la mañana del domingo, cuando Favreto concedió un "habeas corpus" al exmandatario y pidió que la medida se cumpliera en régimen de urgencia.

El juez Sergio Moro, quien condenó en primera instancia al expresidente de Brasil, cuestionó la decisión y sostuvo que el juez federal Favreto es "absolutamente incopetente" para ordenar la libertad de Lula da Silva, después de que la octava sala del Tribunal regional de la Cuarta Región le condenara en segunda instancia y la Corte Suprema votara a favor de su arresto para el cumplimiento de la pena.

Asimismo, el juez Moro informó que aunque está de vacaciones hasta el 31 de julio, emitió su parecer al haber sido citado en el pedido de habeas corpus. Esa aclaración fue divulgada después de que su intervención fuera cuestionada por el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula da Silva.

En la misma línea, el Ministerio Público Federal (MPF) también cuestionó la actuación de Favreto y se sumó a la idea de que al juez de guardia le faltan competencias para tomar tal decisión.

Las quejas conllevaron a que la medida fuera bloqueada horas después por el magistrado João Gebran Neto, instructor del caso Lava Jato en segunda instancia.

Gebran Neto es uno de los tres jueces que integran la octava sala del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región de Porto Alegre, corte que condenó a Lula da Silva en segunda instancia a 12 años y un mes por corrupción pasiva y lavado de dinero.

A pesar de la cancelación de Neto, Favreto no se dio por vencido y ordenó en el auto que se liberara a Lula da Silva de inmediato.

"Reitero el contenido de las decisiones anteriores, determinando el inmediato cumplimiento de la medida de liberación en el plazo máximo de una hora", declaró.

La justicia "es impersonal"

Por su parte, la presidenta de la Suprema Corte de Brasil, Carmen Lucia Antunes, luego de la batalla entre los jueces por la libertad de Lula da Silva, aseguró que la Justicia es "impersonal" y sus "ritos" deben ser "respetados".

Sin citar hechos concretos, Antunes resaltó que la democracia brasileña es "segura" y que los órganos judiciales de cada región deben "actuar para garantizar que la respuesta judicial sea ofrecida con "rapidez" y sin quebrar "la jerarquía".

Los defensores de Lula Da Silva

La decisión de Favreto sorprendió a todos este domingo y argumentó que la prisión del expresidente le impide ejercer sus derechos como precandidato a la Presidencia, a pesar de que se encuentra virtualmente inhabilitado por ley después de la condena.

En tanto, el Partido de los Trabajadores (PT), que lidera Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este domingo que la decisión judicial que pone en libertad al expresidente brasileño es una "victoria de la democracia".
"Estamos esperando ahora solo la firma del comisario para que Lula da Silva pueda salir de la prisión. Es una victoria, una victoria de la democracia, del Estado democrático y de derecho", expresó la presidenta del PT, la senadora Gleisi Hoffmann, cuando el juez ordenó la liberación.

La condena

Lula da Silva fue condenado un año atrás por el juez Sergio Moro, encargado en primera instancia de las investigaciones del caso Petrobras, a 9 años y 6 meses de prisión por los delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero.

La pena fue ampliada en segunda instancia a doce años y un mes de cárcel por la octava sala del TRF-4 de Porto Alegre, que determinó la prisión del expresidente antes de las apelaciones en instancias superiores.

Justicia dio por comprobado que el expresidente, quien gobernó Brasil entre 2003 y 2010, se benefició de un apartamento en una playa de Sao Paulo a cambio de favorecer a la constructora OAS en la adjudicación de contratos públicos de la petrolera estatal Petrobras.

El exmandatario cumple la pena desde abril en la sede de la Policía Federal de Curitiba, capital del sureño estado de Paraná y epicentro de las investigaciones de Lava Jato.

El respaldo del Partido de los Trabajadores

La decisión de liberarlo por parte del juez de turno, responde a un recurso interpuesto por diputados del Partido de los Trabajadores (PT), el cual es liderado por Luiz Inácio Lula Da Silva.

Los miembros del PT argumentaron que no había fundamentos para el encarcelamiento de su máximo líder y además pedían que fuese liberado para que participase en eventos de campaña de cara a las elecciones presidenciales del próximo octubre.

La senadora Gleisi Hoffmann comentó que el PT solicitó la excarcelación del antiguo dirigente sindical, quien es su candidato para los comicios a pesar de estar prácticamente inhabilitado, con objeto de que "pudiera participar de los debates, discusiones, políticas, dar entrevistas y ejercer su derecho de candidato".

Pese a la delicada situación que enfrenta Lula, preso y condenado en uno de los siete procesos penales abiertos con la Justicia, la mayoría por supuesta corrupción, el PT lanzó la candidatura del exjefe de Estado (2003-2010) para los comicios del próximo 7 de octubre y dijo no tener un "plano B".

No obstante, la candidatura de Lula, que lidera todas las encuestas de opinión divulgadas hasta la fecha, está virtualmente anulada.

Comentarios