Salvo Guzmán Pereira, primera incorporación manya para la temporada, todos los demás llegaron a un acuerdo en el que el club se hace dueño de parte de su ficha, algo que prácticamente no se estilaba hasta ahora en la institución.
Guzmán pertenece en un 100% a Universidad de Chile, por lo que no le quedó parte del pase a los carboneros. El resto de los jugadores contratados ahora aportarán un porcentaje en caso de ser colocados en otros mercados en el futuro.
De los pases del período pasado, el que firmó así fue el colombiano Miguel Ángel Murillo, por lo que si hay una transferencia al exterior, le dejará dinero a Peñarol.
Luis Urruti, Juan Marín Boselli, Ángel Rodríguez y Maximiliano Perg, ya son un 30% de los aurinegros, en tanto que el paraguayo Gabriel Ávalos –quien llegó sin costo alguno– es un 15% del club de las 11 estrellas.
Esta es una apuesta nueva de los dirigentes de Peñarol que seguramente le dará buenos réditos en el futuro. "Estamos todos alineados y me parece que es una buena política. No es que haya surgido de ningún grupo en particular dentro del club, sino que estuvimos todos de acuerdo", indicó un dirigente aurinegro a Referí.
¿Cómo paga el club esos porcentajes de la ficha? Con el valor de su vidriera y no con dinero aunque en algunos casos se paga una parte del porcentaje y el resto se compensa con el poder de la vidriera que significa Peñarol. Asimismo, se puede llegar a tener un porcentaje aún mayor de cada futbolista.
Por ejemplo, de Urruti, Boselli, Ángel Rodríguez y Maximiliano Perg se puede alcanzar un 50% de su ficha si se paga la opción en determinado momento, en tanto, del paraguayo Ávalos se puede alcanzar hasta un 40%. Y para abonarlas hay dos posibilidades también: si se paga la opción en diciembre, la misma es más barata que si se paga en el mes de julio del año que viene.
Otro de los temas a los que se apuesta en Peñarol es hacer un contrato con variables. Esto es que si un jugador pide cierto dinero, se llega a un acuerdo por un monto menor, pero se le paga un dinero fijo "extra" por estar entre los convocados, otro tanto si a su vez también juega y a los hombres de ofensiva, por goles y asistencias.
A esta nueva política hay que agregarle la gran cantidad de juveniles que se han venido ascendiendo en los últimos años. Es una apuesta deportiva y económica porque si se toman los casos de los futbolistas que acaban de quedar libres en el club, prácticamente ninguno de ellos dejó dinero.
Así se pueden citar los casos de Diego Forlán, Luis Aguiar, Guillermo Rodríguez, Diego Ifrán, Diogo Silvestre, Matías Aguirregaray y Gianni Rodríguez. Por eso ahora se trata de cambiar la pisada pensando en el futuro. "En ese contexto, estamos apostando a jugadores jóvenes y que en lo posible, sean hinchas del club", agregó el directivo.
De los contratados, Guzmán Pereira y Gabriel Ávalos tienen 25 años, Perg 24, Urruti y Ángel Rodríguez 23 y Boselli 21.
La contracara
La apuesta tiene un efecto secundario, y es que buena parte de los que se fueron eran líderes de plantel, o al menos voces respetadas en el vestuario. En ese sentido, el plantel carbonero de este semestre será joven y con pocos referentes: apenas Carlos Valdez asoma entre los actuacles, y Mathías Aguirregray si se queda.Ya no están Marcelo Zalayeta, Antonio Pacheco, Aguiar, Forlán ni Guillermo Rodríguez. En el club apuestan por ese cambio de matriz y evalúan que es un riesgo a correr a la luz de un año en el que, aunque se fue campeón, el juego fue muy malo.
Como siempre, la cancha dará la espalda o la razón a una apuesta ambiciosa l