En días de plena eclosión mundialista, a grandes rasgos las aguas se dividen entre los futboleros (y los no tan futboleros) que se prenden a las pantallas de los televisores y los monitores de computadora con ojos rojos de tanto partido en las retinas, y los no futboleros, una minoría que se refugian dentro de sus casas y se encierra intentando alejarse lo más posible del fenómeno deportivo. A algunos de ellos el lector podrá descubrir en las páginas siguientes.
La pelota no se mancha, se filma
En plena eclosión de la fiebre mundialista, El Observador recuerda algunas películas sobre fútbol que reflexionaron sobre las vidas de jugadores y personajes dentro y fuera de la cancha