La situación más extraña de la noche se dio en el minuto 62 cuando fue expulsado Pablo Lacoste en
Racing -la segunda roja para los de Sayago- tras un fuerte pisotón a un rival.
El zaguero se puso a discutir con el árbitro Esteban Ostojich y el tiempo pasaba y no se iba de la cancha. Pasaron 2 minutos y el futbolista seguía allí.
Entró el segundo asistente a pedirle que se retirara y en ese momento lo hicieron los policías para sacarlo de la cancha.
El futbolista los miró con desdén y como sin entender por qué habían ingresado a la cancha, en tanto emprendió la retirada.
Ante la actitud policial, el capitán de
Nacional,
Diego Polenta, salió en defensa de su colega de Racing como dando a entender que la Policía no tenía nada que hacer dentro del campo de juego.