Sal Valentinetti de Long Island, Nueva York, se presentó con confianza y humor en el escenario de la competencia de talentos estadounidense. Trabaja como delivery en un local de pizza y dedicó el show a su difunta abuela, haciendo a su madre, quien lo miraba desde el público, emocionarse hasta las lágrimas.
El veinteañero carismático, coqueteó con la jueza Heidi Klum y cuando comenzó a cantar la canción "My Way", sorprendió tanto al público como a los jueces, quienes no esperaban que su voz fuera la viva reencarnación del histórico cantante Frank Sinatra.
Finalmente, Klum presionó el preciado botón dorado; el máximo reconocimiento que se puede obtener en America's Got Talent. El video en sólo dos días superó el millón de reproducciones y está siendo visto a través de todas las redes sociales.