El mercado de soja siguió moviéndose entre dos fuerzas principales: la demanda por la producción estadounidense y las perspectivas de una mayor oferta en América del Sur. En esta tensión los futuros se han mantenido relativamente firmes, aunque en valores sustancialmente por debajo respecto a un año atrás.
La soja oscila entre demanda y perspectivas
La oleaginosa sigue en la mira