A primera vista parecen insignificantes. Pero resultan fundamentales en la lucha contra la pandemia. La escasez de unos hisopos especiales son una de las principales trabas por las que Uruguay no cuenta con un diagnóstico de coronavirus mucho más masivo del actual. Pero la Universidad de la República –luego de haberse destacado junto al Instituto Pasteur por la creación de una técnica de análisis propia– volvió a la carga para solucionar este problema y permitir que el sistema de salud pueda realizar mayor cantidad de tests.
El coronavirus cruzó a lo largo y ancho del planisferio y todos los países –excepto unos pocos– precisan los mismos insumos para testear a su gente. Aquellos países que tienen producción propia de estos elementos, están salvados. Los que no viven esta realidad, mala suerte.
Conscientes de esa realidad un grupo integrado por más de una docena de estudiantes y profesores de la Facultad de Química trabajan, en conjunto con investigadores de las facultades de Arquitectura y de Ingeniería, en la fase final de un proyecto que elaborará hisopos uruguayos y terminará con el “cuello de botella” de los tests, como graficó días atrás el gerente general de ASSE, Eduardo Henderson, ante los legisladores al comparecer ante el Parlamento.
Facultad de Quimica
Los químicos, además de coordinar el proyecto, se encargaron de crear el medio de transporte en el que debe ir el hisopo para mantener intacta la muestra mientras es trasladada de un centro de salud al laboratorio.
Los arquitectos, junto a los químicos, crearon el prototipo de un hisopo –que tiene que ser largo y tener mucha elasticidad para meterse en la nasofaringe de un paciente– e imprimen en 3D diferentes materiales para que sean colocados en la punta del hisopo (porque no puede ir algodón, como en los cotonetes comunes).
Los ingenieros, en tanto, hacen lo suyo para asegurarse una alta disponibilidad de los tubos en los que se transportan los hisopos.
Una de las coordinadoras del proyecto, Margot Paulino, docente grado 5 de Química, dijo a El Observador que para “este lunes o martes” ya van a tener prontos los primeros hisopos que deben ser validados por el Ministerio de Salud Pública (MSP). En esa primera entrega serán “entre 100 y 200” los que se pondrán a prueba.
Luego la pelota pasará a la cancha del gobierno. Serán ellos los que decidirán los pasos a seguir. Aunque desde la universidad pueden colaborar con una producción a gran escala, entienden que esa fase, en parte, tiene que ser “tercerizada” porque ahí ya será un asunto de corte “industrial”.
“Nosotros en la Universidad somos gente aguerrida. Estamos acostumbrados a trabajar con chauchas y palitos, a tener dificultades. Lo que sí sabemos es que las dificultades se vencen intentando las cosas, estudiando y acudiendo a los expertos. Por suerte tenemos un cuadro de gente que sabe un montón”, afirmó Paulino.
La docente de Química transmite pasión mientras relata los nuevos desafíos. “Nosotros estamos ofreciendo una solución. Es nuestra obligación”, concluyó.
La primera hazaña
La falta de hisopos no fue el único problema que tuvo que enfrentar la ciencia uruguaya cuando el coronavirus dio sus primeros pasos en el país. Al asumir el nuevo gobierno –y mientras la enfermedad ya había llegado a Brasil– se encontró con que solo había 100 kits de diagnóstico de coronavirus a disposición del Ministerio de Salud Pública (MSP), por lo que debieron encargar miles de esos kits y sobrellevar los primeros días testeando a un promedio de 20 personas diarias.
Por eso fue que un grupo de investigadores de la Udelar y del Instituto Pasteur pusieron su conocimiento en acción y lograron fabricar acá los kits con los reactivos para analizar las muestas y detectar si una persona es positiva de covid-19. Según anunciaron llegarán a crear 50 mil.
Fue así que el lunes 23 de marzo el Ministerio de Salud Pública (MSP) aprobó la técnica creada por los científicos uruguayos para detectar casos positivos de covid-19 y cambió las reglas de juego: los insumos que ahora se requerían eran más fáciles de conseguir.
De esa forma, muchos laboratorios que no estaban siendo utilizados se prepararon para analizar muestras. Hoy en día, Uruguay puede examinar “cerca de 2.000” diagnósticos diarios, dijo días atrás a El Observador el presidente de la Junta Nacional de Salud, Luis González Machado.
Este jueves, el presidente Luis Lacalle Pou asistió a la presentación de kits de diagnóstico desarrollados por científicos en la Facultad de Ciencias para conocer y agradecer a los científicos que trabajan en el proyecto. “Nos vamos reconfortados, en momentos difíciles del país, por esas grandes y pequeñas anécdotas, tales como la del día que se dispuso que se podía trabajar y estaba lleno de chiquilines investigadores que querían hacerlo y tomaron cartas en el asunto para ayudar al país a que salga lo mejor posible de esta pandemia”, dijo al retirarse.
Presidencia
Por otra parte, el crecimiento en la capacidad de laboratorios para examinar las muestras continúa. Ahora, según contó el gerente general de ASSE, se incorporaron tres nuevos laboratorios en el interior para estudiar muestras de coronavirus: en Florida, Tacuarembó y Rocha.
En Florida, será el laboratorio del hospital el encargado de realizar los análisis. En Tacuarembó y Rocha, en tanto, se harán con unos equipos que otorgó en comodato el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).
En cada uno de esos tres lugares tienen una capacidad de diagnóstico que va de 20 a 50 tests diarios.