Cuando un actor muere, sus últimos trabajos en pantalla son impregnados por otro valor: el de lo memorable. Cada una de esas escenas finales en la carrera de un artista hacen que el espectador preste una atención especial con el fin de capturar al menos un leve destello de ese brillo actoral que se extinguirá.
En Una noche en el museo 3: el secreto de la tumba, el actor Robin Williams –quien se suicidó en agosto de 2014– encarna su último gran papel de comedia en el cine, género en el que supo brillar debido a su entusiasmo y carisma frente a las cámaras.
Para el filme, el comediante repite su papel como el vigésimo sexto presidente de Estados Unidos, Theodore Roosevelt. Una vez más, su personaje ofrece su amistad y consejos paternales al guardia del museo, Larry Daley, el papel interpretado por Ben Stiller, protagonista de la franquicia que comenzó en 2006.
En esta nueva película, el personaje de Stiller recorre el mundo uniendo a nuevos y viejos personajes de la saga, mientras se embarca en una aventura épica para salvar la magia que hace que las exhibiciones de los museos cobren vida durante la noche.
La historia se centra en la tabla de Ahkmenrah, que está perdiendo sus poderes. Larry, Roosevelt, el faraón Ahkmenrah (Rami Malek), Atila (Patrick Gallagher), Jedediah Smith (Owen Wilson), César Augusto (Steve Coogan) y Sacagawea (Mizuo Peck) descubren que, para restaurar su magia, deben ir al Museo de Londres, donde conocen a Sir Lancelot (Dan Stevens) y a otro destacado personaje del antiguo Egipto que los ayuda en su misión.
“Estoy emocionado con que las personas puedan celebrarlo a él y a su increíble capacidad actoral”, señaló sobre Williams el director de la película, Shawn Levy, durante la presentación de la película en Londres.
Por su parte, Stiller también compartió su experiencia personal de haber trabajado mano a mano con el comediante en las tres películas que conforman la franquicia: “Nunca di por hecho trabajar con Robin, porque siempre he sido un gran fan de él. Al crecer, para mí, fue uno de mis ídolos cómicos. Cada vez que nos pusimos a trabajar juntos en estas películas, siempre estaba emocionado. Fue muy generoso y amable y hacía que todos se sintieran como si fueran un igual”.
Noche en el museo 3 no solo está dedicada a la memoria de Williams sino también al actor Mickey Rooney, que interpretó al guardia de museo Gus y quien también falleció este año.
Las últimas risas
Aunque Noche en el museo 3 no es el último trabajo póstumo que se verá de Williams, sí se trata de su rol final en una comedia de gran producción en Hollywood.
Antes de fallecer, el actor tenía otros tres proyectos cinematográficos en carpeta.
En noviembre se estrenó en Estados Unidos Merry Frigging Christmas, una comedia navideña de enredos en la que el actor encarna a un padre que deberá tratar que la celebración de su familia no termine en un caos sin precedentes.
Williams también protagonizó junto a Bob Odenkirk (Breaking Bad) un drama dirigido por Dito Montiel llamado Boulevard. El mismo se estrenó en el Festival de Cine de Tribeca a principios de este año y aún no tiene una distribución planeada.
Además, el actor prestó su voz para interpretar un perro parlante en Absolutely Anything, una comedia de ciencia ficción protagonizada por el actor ingles Simon Pegg y dirigida por Terry Jones, miembro del colectivo humorístico Monty Python.
En el filme, un profesor interpretado por Pegg recibe poderes de un grupo de extraterrestres que le permiten hacer todo lo que desee, incluyendo dar lecciones a sus peores estudiantes, resucitar a los muertos y brindarle voz a los animales.
Cabe recordar que uno de los papeles más graciosos en la carrera de Williams fue como la voz del Genio de la película animada Aladdin. Allí, pudo dar rienda suelta a su capacidad inagotable de brindar esas carcajadas por las que todavía se lo recuerda.