El 6 de noviembre, Petinatti estaba invitado al programa Cocineros Uruguayos, que conducían Patricia Wolf y la cocinera María Gracia Sosa en Televisión Nacional (TNU).
Cardozo, que también es presidente del sindicato de periodistas Asociación de la Prensa Uruguaya (APU), respondió a esa burla de Petinatti en Twitter.
Lo definió como un “intento de humorista”, con una actuación siempre “vulgar, chabacana y obscena”.
Respecto a su larga intervención en el programa escribió que la dirección del canal le había indicado que debía salir en vivo, a la hora del programa de Wolf.
Dos días después, el sindicato APU emitió un comunicado de apoyo a Cardozo de fuerte tono antisemita, haciendo hincapié en el doble apellido judío del nombre no artístico de Petinatti.
El episodio estaría olvidado si no fuera porque pocos días atrás Cardozo volvió sobre el mismo y acusó al entonces director del canal Ernesto Kreimerman de haber urdido una maniobra para quitarle espacio a la entrevista a Petinatti.
Twitter
Cardozo dijo a El País haber sido víctima de un “error garrafal” de Kreimerman.
Lo que ocurrió aquel día en el programa de Patricia Wolf, dijo el periodista, “fue parte de una maniobra mal realizada por la dirección anterior”.
“El móvil en sí fue algo inaudito”, agregó. “Estaba en un evento que contaba con presencia de varios ministros y otras autoridades. El director del canal estaba presente en el lugar y él mismo traía a los entrevistados y me decía que estirara, que siguiera al aire... algo increíble. Al terminar el móvil, me enteré de la intención del director, cuando él mismo me lo transparentó de una manera inentendible. Aseguró que su idea era utilizar ese espacio porque el entrevistado no era de su agrado”.
Consultado entonces por El Observador, Kreimerman se excusó de hacer declaraciones y se limitó a señalar que se atiene a las primeras declaraciones de Cardozo tras el episodio y no a las segundas. Consultado nuevamente para esta nota se mantuvo en que no hará declaraciones sobre el episodio. Allegados al exdirector de TNU dijeron que no hubo censura porque Petinatti tuvo suficiente tiempo para hablar en Cocineros Uruguayos, que otros invitados tuvieron menos tiempo y que no fue la única vez que un móvil interrumpió el programa.
Hasta ahora Patricia Wolf no había relatado su versión de los hechos. Aceptó dar esta entrevista porque varias noticias de los últimos tiempos la han convencido de que el silencio no ayuda.
Cocineros Uruguayos tuvo como primer invitado a Sergio Puglia. Wolf le preguntó cómo se sentía respecto a las críticas que muchos le habían hecho en las redes sociales por ser crítico del Frente Amplio y haberse casado gracias a una ley sancionada durante un gobierno de esa coalición.
“Después de ese programa me pidieron que no hablara más de política hasta después de las elecciones”, recuerda la conductora, modelo y actriz.
“Cocineros Uruguayos era una coproducción entre una productora y TNU. Las chicas de la productora dijeron que la dirección del canal se los había pedido”.
Petinatti fue el tercer invitado al programa. Como le habían dicho que no preguntara de política, Wolf comenzó a leer sobre Petinatti, buscando temas alternativos para la entrevista. En esa búsqueda encontró un artículo de prensa de 2015 en cual se relataba un enfrentamiento en las redes sociales entre el comunicador y Kreimerman. Wolf le preguntó a su producción si estaban al tanto de ese cruce de opiniones.
"No sabían nada y lo que hicieron fue ir a hablar con Kreimerman, para avisarle. Al otro día, a primera hora, me comunicaron desde la productora que iba a haber un móvil de diez minutos dentro de nuestro programa. Cuando llegué al canal, una de las productoras me vino a hablar del móvil y le dije que era una locura, que no veía cómo íbamos a poder poner la receta, la entrevista a Petinatti y el móvil de 10 minutos. La productora estaba totalmente de acuerdo y ya se lo había dicho a Kreimerman. Me dijo: ‘A mí me parece muy raro todo esto y le pedí al director que les pida disculpas’", contó Wolf.
-¿Qué pasó luego?
-Al rato llegó el director y nos llevó a un rincón del estudio a María Gracia y a mí. Nos dijo: ‘Yo les quiero pedir disculpas, pero a mí Tabaré, el presidente, que está muy enfermo, pobre, me pidió la gauchada de que yo hiciera este móvil. Y él está enfermo, yo no le puedo decir que no’. Con María Gracia nos mirábamos como diciendo: esto no se lo cree nadie. No nos gustó nada, pero él era el director del canal.
-Allegados a Kreimerman sostienen que Petinatti tuvo mucho tiempo hablando al aire, más de media hora.
-Es cierto, porque para que el invitado no se quedara sin hablar, lo llevamos a la cocina mientras María Gracia cocinaba. Y María Gracia no explicó su receta como siempre, sino que la entrevista se hizo en ese momento, allí, en la cocina.
-¿Alguna vez en alguna otra edición de Cocineros Uruguayos hubo otro móvil?
-Nunca.
-¿Volvió a hablar con Kreimerman sobre este episodio?
-Sí, cuando renuncié, porque fue una de las razones que me llevaron a hacerlo. Le dije que tanto María Gracia como yo nos habíamos sentido utilizadas. La gente en las redes sociales, sin conocer todo este trasfondo, nos linchó. Nos acusaron de malas compañeras. Le dije al director: fue todo un manejo en las sombras para una guerrita entre Petinatti y vos, y nosotras no teníamos nada que ver. Él se puso todo rojo y empezó a despotricar contra Petinatti, decía que era un abusador, que no había pagado impuestos… Bajó muchos escalones en la imagen que tiene que tener un director del canal. La justificación de todo lo que armó, de un hecho que nos terminó exponiendo a nosotras, era de un niño chico.
Camilo dos Santos
-¿Qué otros motivos hubo para renunciar?
-Nos habían prometido otro programa. Todos los días faltaban ingredientes para la receta. No había una cámara que mostrara las ollas de arriba, no se veía lo que cocinábamos. No andaban los micrófonos. Uno de los directores, funcionario del canal, me intentó cargar. Lo denunciamos y no lo sacaron. También le recordé a Kreimerman lo que pasó tras el primer programa con Puglia. Le dije: “me censuraste de entrada”. Me respondió que Cocineros Uruguayos no era un programa de política, así que no tenía por qué hablar de ella.
-¿Por qué decidió contar esto ahora?
-Todo lo que está pasando tanto a nivel local, así como en el mundo, tiene que ver con el abuso de poder y el silencio. Naturalizamos tanto la violencia que convivimos con ella y así estamos.
-¿Callamos ante demasiadas cosas?
-Sí, pero es porque hay poder y uno no quiere problemas, o que etiqueten de problemático o problemática. Este medio es muy chico y nos conocemos todos. Todos necesitamos trabajar para vivir, y yo no soy la excepción. Pero me cansé. Me considero una persona profesional y comprometida con mi trabajo. Me gusta trabajar. Pero cuando hay abuso o maltrato, ya no me lo banco más. Si eso es ser problemática, lo soy.