4 de marzo 2014 - 14:41hs

Los vicepresidentes y aún los candidatos a la vicepresidencia, suelen ser vistos como personas dedicadas a languidecer a la sombra del presidente o del candidato a la presidencia sobre quien, mayormente, recaen casi todas las miradas, las críticas y los elogios.
Pero la elección del compañero de fórmula de un político también puede vestir una candidatura con mejores ropas que las que ya trae y enviarles a los votantes mensajes que les cuentan que las cosas en este o en aquel partido andan más o menos bien, o más o menos mal.


Esta última lectura de los hechos no le es ajena a los precandidatos blancos Jorge Larrañaga (Futuro Nacional) y Luis Lacalle Pou (Todos) quienes acordaron “monitorear” en conjunto los vaivenes de su pugna electoral para resolver lo más rápidamente posible la confección de la fórmula presidencial que representará a los blancos en los comicios de octubre, dijeron a El Observador fuentes blancas.


En ese monitoreo no estarán ausentes la progresión de las encuestas ni el olfato político que son los que les dirán con cierta certeza quién será el probable ganador en la competencia del 1 de junio. Pero, como la incertidumbre es otro de los condimentos de la política, un mes antes de esa instancia Larrañaga y Lacalle Pou tendrán pronto el nombre del que acompañará al que resulte vencedor, dijeron las fuentes.
Ambos coinciden en que la fórmula debe ser completada con un representante del otro sector mayoritario del partido aunque se niegan a dar pistas al respecto porque ninguno de los dos quiere asumir que puede perder.

Más noticias


Pero ya se puede informar que Larrañaga aceptaría con el mayor gusto que Lacalle Pou lo acompañara en una fórmula presidencial. Y que, por el contrario, no acompañaría a Lacalle Pou en caso de perder. Pero esto no representaría problema alguno ya que Lacalle Pou no lo piensa elegir como su compañero de fórmula.
En este aparente juego de palabras radica la duda acerca de los nombres de los candidatos y el orden que les cabrá en las listas del Partido Nacional.
En caso de ganar Lacalle Pou una posibilidad es que su compañero de fórmula sea el senador Carlos Moreira, un veterano parlamentario de raíz herrerista que bien podría equilibrar la moderada juventud del hijo de Luis Alberto Lacalle y bisnieto de Luis Alberto de Herrera.


Si gana Larrañaga y, por alguna razón, Lacalle Pou no acepta acompañarlo, el exintendente de Paysandú podría inclinarse por una mujer –allí está a la órden la exdiputada Beatríz Argimón- para limar las aristas más hoscas de su personalidad.


Noticias.
El jueves 27 durante el acto conjunto que protagonizaron los candidatos blancos en Santa Clara de Olimar, Larrañaga dejó dicho que espera una rápida resolución de la fórmula electoral nacionalista. Y, para reforzar el reclamo, recordó que él mismo dejó de lado toda especulación y, la misma noche de las pasadas internas, subió las escaleras de la casa del Partido Nacional para completar el binomio electoral con Luis Alberto Lacalle.
“Yo advertía que el resultado de las urnas me iba a ser adverso. Sentí que el camino no terminaría como imaginamos y cómo yo, hombre de democracia, le iba a restar apoyo a mi partido porque las urnas no me habían sido favorables. Quién era yo para negarle el estribo al Partido Nacional. Espero que la noche de las próximas internas completemos la fórmula que nos va a llevar a la victoria”, dijo Larrañaga. Aquellos hechos de la noche del 28 de junio de 2009 rememorados por Larrañaga, generaron una oleada de entusiasmo en la militancia blanca y una sensación más o menos generalizada de que los blancos le podían ganar las elecciones al Frente Amplio.


Esa posibilidad se fue diluyendo a medida que Lacalle cometía un erro tras otro en su pugna con José Mujica. Entre otras cosas, Lacalle dijo que cortaría con “motosierra” el gasto público –lo que sus adversarios tomaron al pie de la letra acusándolo de querer tirar por tierra el gasto social– calificó de “sucucho” la casa de Mujica y propuso construir baños públicos en los cantegriles para que los pobres pudieran limpiarse y cortarse el pelo.


Pero, volviendo a lo dicho por Larrañaga, el líder de Futuro Nacional espera que Lacalle Pou ya tenga una decisión tomada la noche de las internas del 1 de junio si pierde las internas
Y cree que si se ofrece él mismo como compañero de fórmula, el Partido Nacional dará una señal formidable de unidad que Larrañaga se compromete a no empañar con errores de campaña.


El presidente del directorio del Partido Nacional, el senador Luis Alberto Heber (Todos) dijo a El Observador que se debe ser muy cuidadoso al plantear la resolución rápida de la conformación de la fórmula.
“Si anunciamos que la noche de las internas va a haber un acuerdo y no sucede, entonces pasa a ser una mala noticia. Yo creo que podemos darnos dos o tres días para tener todo pronto. Lo importante es que lo resolvamos lo más rápido posible”, dijo Heber. De cualquier manera, Larrañaga y Lacalle Pou coinciden que no se puede andar improvisando soluciones en la misma noche del 1 de junio. En el grupo blanco Todos incluso creen que se le puede dar lugar a la convención nacionalista para que vote al compañero de fórmula que, por supuesto, deberá contar con la aprobación previa del candidato presidencial.
¿Larrañaga-Lacalle Pou? ¿Lacalle Pou-Moreira? ¿Larrañaga-Argimón? Faltan menos de tres meses para saberlo.

Seguí leyendo

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos