Las víctimas del robo más grande de la temporada, los multimillonarios Edouard "Lapo" Elkhann Agnelli (35) y Gaukhar "Goga" Ashkenazi (32), declararon este jueves. El pasado domingo les robaron, de la chacra de La Barra en la que descansaban, 17 joyas valuadas en un total de US$ 3,5 millones y 25 mil euros en efectivo.
Según supo El Observador, mañana viernes la pareja volverá a Europa. "Lapo" declaró en el juzgado con la ayuda de un traductor, pese a que fuentes de la casa en la cual se hospedaban aseguraron que el italiano entiende y habla el español perfectamente.
Por su parte, "Goga" se definió a sí misma como "la chica más rica del mundo". A sus 32 años, es dueña de una gran fortuna gracias a negocios vinculados al petróleo y el gas de su Kazajistán natal.
Hija de un ingeniero de la antigua Unión Soviética, la joven empresaria estudió Economía e Historia en Oxford. Es la directora del grupo de petróleo y gas MunaiGaz-Engineering y directora de MMG Global Consulting Group, una firma especializada en servicios petroleros. Fanática de la alta costura, en mayo de 2012 compró Vionnet, la célebre firma francesa de moda.
Entre sus anteriores conquistas amorosas se destacan Flavio Briatore (exdirector del equipo de Fórmula Uno de Renault), el actor Gerald Butler y el príncipe Andrés de Inglaterra. Se casó en 2003 con Stefan Ashkenazi, el hijo de un famoso hotelero, del que se separó tres años después. Sin embargo, conservó su apellido.
Su relación más significativa probablemente sea la que mantuvo con alguien bastante menos conocido: el yerno del presidente de Kazajistán, Timur Kulibaev, con quien que tiene un hijo. El oligarca kazajo controla el sector petrolero de la nación y, según varios medios, su influencia fue determinante para el éxito de "Goga" en el negocio.
"Mi primer contrato, por 120 millones de dólares, lo obtuve sin conocerlo. Lo más fácil es asumir que una persona joven no puede ser exitosa si no se acuesta con alguien poderoso. Pero yo tengo mucha suerte. Estuve ahí en el momento y el lugar adecuados", explicó al Evening Standard, propiedad de su amigo Alexander Lebedev.
Su riqueza está bajo sospecha: Kazajistán está gobernado desde 1991 por Nursultan Nazarbayev, el suegro del padre de su hijo, y es un país con altísimos niveles de corrupción, según estadísticas de Transparencia Internacional.
"No puedo casarme con alguien que sea mucho más pobre que yo, y eso elimina a muchos candidatos. Los hombres nunca te perdonan tus éxitos, a menos que sean menores que los suyos. Además, debe de ser mayor de 40, porque más jóvenes son inmaduros, y menor de 50, que si no me aburro", afirmó en declaraciones recogidas por El País. Con "Lapo", de 35, la diva kazaja hizo una excepción.