El empresario Julio César Lestido estuvo seis años consecutivos en la directiva de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios, cuatro como presidente y dos como vicepresidente. Se tomó un año sabático —porque así lo establecía el estatuto— y en julio volvió a la presidencia de una de las principales gremiales del país, porque se lo pidieron y porque cree en el rol del gremialismo.
En entrevista con El Observador, Lestido habló de la honda preocupación que le genera el trasiego de uruguayos que cruzan la frontera para hacer turismo de compras por una brecha cambiaria que juega en contra y que está golpeando con dureza al comercio del litoral y otras zonas del país. Sostiene que el tema es complejo y serio, que debe ser abordado con cierta urgencia pero admite que su solución es difícil y que cada departamento fronterizo tiene sus particularidades.
Su gremial comenzará a centralizar las propuestas de los centros comerciales del país para luego llevarle al gobierno planteos concretos a fin de estudiar qué margen de acción hay para otorgar paliativos. Además, Lestido habló de la obsesión y la motivación que tiene para trabajar en medidas que permitan reducir los costos que enfrentan las empresas uruguayas.
¿Por qué decidió volver a presentarse en las elecciones para presidir la Cámara de Comercio y Servicios? Fue presidente cuatro años y dos vicepresidente.
El estatuto es muy claro y establece que uno no puede estar como directivo seis años de corrido, y al sexto año se tiene que tomar un año sabático. En mi caso estuve dos años como vicepresidente y cuatro como presidente. Luego entró Daniel Sapelli y este año volví para continuar con lo que se estaba haciendo. La gente confió en mí y me planteó si podía estar en una lista para continuar el rumbo trazado hasta ahora en la agenda de modernización de la cámara. Diría que tuvimos dos años muy dinámicos debido a las nuevas situaciones que está viviendo el mundo, con la pandemia que sacudió las bases de toda organización. Por ejemplo, se intensificaron una serie de cambios que ya estaban, como el teletrabajo que, si bien existía, estaba concentrado en un núcleo de tareas muy específicas. Hoy eso se generalizó y ha sido incorporado por muchas empresas, aunque no implica que hayan dejado de lado la presencialidad sino que conviven. Además, creo en la actividad gremial. Es una actividad que como empresario permite no solo defender los intereses del sector sino también intercambiar ideas con los pares. Entonces, como creo en la actividad gremial, entendí que debía aceptar el desafío de volver a la cámara si los socios me lo pedían y entendían que podía ser útil.
¿Qué tareas ha encarado en estas primeras semanas como presidente?
Este cargo da la posibilidad de estar en contacto con los centros comerciales de todo el país y los barrios de Montevideo en forma virtual, y en temas específicos podemos juntarnos. Para mí es muy importante hablar cara a cara, recorrer y estar cerca. La semana pasada estuvimos recorriendo cinco departamentos fronterizos, porque entendíamos que era importante estar ahí viendo la situación que está atravesando el comercio en esa zona. Es una situación muy difícil, es importante estar cerca para conocer de primera mano. Por más que lo puedan contar, no es lo mismo que verlo.
Los centros comerciales de la frontera han reclamado diversas medidas al gobierno para mitigar esos efectos, y han alertado por impactos como el cierre de empresas y pérdidas de empleos. ¿La Cámara de Comercio tiene pensado hacer algún planteo más formal ante el Ministerio de Economía?
Primero, entendemos lo que está pasando. Segundo, sabemos que es de muy difícil solución. Y tal vez no haya una sola solución o una medida para todos. Eso también lo aprendimos en las recorridas por las zonas. Hay un problema generalizado, pero cada departamento tiene su particularidad. Lo que sí entendemos es que, por estar en la capital, la cámara puede ofrecerse para ser el brazo articulador con las autoridades, amén de que los centros comerciales ya lo han hecho en otras oportunidades y están trabajando. La cámara se ofrece para articular, para presentar propuestas y trabajar en conjunto con las autoridades y el sector privado para coordinar acciones. Hemos creado un grupo de trabajo. Recorrimos Artigas, Rivera, Tacuarembó, Cerro Largo, Treinta y Tres. La semana próxima vamos a terminar la recorrida por el litoral este, con Rocha, Lavalleja y Maldonado. Ya les pedimos a los centros comerciales que nombren a una persona que trabaje junto con los especialistas de nuestra cámara del Departamento de Estudios Económicos para elaborar propuestas y presentarlas después a los distintos organismos del Estado o a quien corresponda para ver si son viables.
¿Pudo palpar el riesgo latente de que cierren muchos comercios de la frontera por esa brecha cambiaria con los vecinos?
Es una situación compleja. A mí no me gusta exagerar, pero sí ,veo que es una situación seria, que hay que atenderla y sé que se está atendiendo. La cámara simplemente está tratando de coordinar y apoyar, pero es una situación compleja. Hoy por hoy, el consumo del otro lado (de la frontera) es muy grande. La gente viaja para consumir, y esa diferencia es muy difícil de atacar. En el litoral oeste eso está pasando con mayor intensidad aún. La diferencia que tenemos en artículos de limpieza, de higiene personal y algunos productos de la canasta básica es muy significativa.
¿Han cuantificado o proyectado su impacto?
Eso ya se está viendo en el comercio, que está siendo afectado de manera muy importante. En el segundo trimestre del año (abril-junio) tuvimos una contracción bastante importante, del 5% de la actividad en general, según la última encuesta de la cámara. En este número pesa mucho el tema de la frontera, tanto del litoral oeste como del este. Quizá cuando se estudia por rubros pueda cambiar un poco. Venimos de un cierre del año pasado que fue muy bueno y también de un primer trimestre en la misma línea. Pero en el segundo trimestre, en 11 de 15 rubros se registró una contracción. Aunque todavía no tenemos los datos de julio, una cantidad de personas cruzaron las fronteras durante las vacaciones de julio, y ya comienza a avizorarse cómo pueden ser.
El empresario Carlos Lecueder dijo en una entrevista radial esta semana que, si bien algunas empresas de los shoppings ya estaban con el mismo nivel que antes de la pandemia, su dotación de personal era inferior. ¿Por qué le está costando al comercio recomponer sus niveles de empleo?
Evidentemente todavía estamos viendo cierta incertidumbre. Las empresas vienen de un golpe muy fuerte por la pandemia. Hay sectores que todavía están con crecimiento cero y están en tablas, por decirlo de alguna manera, y recién están comenzando a caminar. Cuando hay una parada, se cae muy rápidamente, y que comience la recuperación no significa que el empleo actúe en consecuencia y de forma inmediata. No se incorpora personal automáticamente, es un proceso que se va consolidando. Por eso en algunos sectores quizá sí pueda verse cierta incorporación de colaboradores aunque en otros se está demorando. Hay incertidumbre y pesa lo que está pasando en la región. Salimos de la pandemia y cae una guerra y todavía seguimos con problemas de suministros a nivel mundial de muchos productos. Eso también está impidiendo hoy que las empresas rueden a full o con cierta libertad.
El director de Política Comercial del Ministerio de Economía comentó en una entrevista con El Observador que se estaba trabajando junto con el sector privado para atacar los costos que enfrentan las empresas uruguayas, ya sea para importar o para exportar, así como medidas para facilitar el comercio. Supongo que este tema debe ser una de sus prioridades, ya que es un reclamo histórico del sector.
Es uno de los temas prioritarios que vamos a atender en la cámara y sumamente importante. Si somos caros, no es solo porque se dependa del tipo de cambio o porque pueda haber un atraso cambiario. Lo que está pasando es que Uruguay es caro y es caro producir. Debemos reducir nuestros costos y hay que trabajar para verlos. Estamos tan comprometidos con eso que se ha creado un grupo de trabajo bastante importante acá en la cámara. En las próximas semanas estaremos sacando una opción en nuestra página web para que los empresarios nos comenten cuáles son sus inquietudes, cuáles son las trabas, los procedimientos, las certificaciones. Que quede bien claro, no rehuimos a los controles. Lo que pasa es que la burocracia en sí no puede ser tan lenta y costosa que le llegue al empresario como un sobrecosto; lo que le cuesta a abrir o cerrar una empresa y los costos que tiene a la hora de trabajar. Todo esto que también se está trabajando con la Unión de Exportadores y el Ministerio de Economía es para ser más pragmáticos y eficientes para bajar costos. Hay una cantidad de trámites o requisitos que se podrían simplificar muchísimo para ser más competitivos. Acá no se está hablando de achicar empresas o recortar personal.
¿Qué otros temas tiene en su agenda inmediata?
Estamos convencidos de que hay que hacer una reforma de la seguridad social, es otro de los temas en que estamos conceptualmente de acuerdo. Estamos estudiando el anteproyecto que se nos presentó hace unos días. Nuestro equipo de técnicos está trabajando y hemos invitado a otros expertos a que nos asesoren también. Todo indica que así, como estamos, no podemos seguir y hay que hacer algo. También lo vemos como una forma de buscar eficiencia en las empresas. El otro tema es la inserción internacional. Estamos de acuerdo en que Uruguay tiene que salir y abrirse al mundo y negociar en las mejores condiciones que pueda, por supuesto contemplando los rubros que haya que atender. El contrabando y el informalismo es otro de los temas que nos preocupa mucho y que también se explicitó en la recorrida que acabamos de hacer por la frontera.
Diego Battiste
Preocupa la brecha cambiaria con Argentina y Brasil.
La Cámara de Comercio no quedó del todo conforme con el proyecto que remitió el Poder Ejecutivo para levantar las observaciones de la OIT. Particularmente, insisten con la necesidad de que las negociaciones salariales sean bipartitas y no tripartitas, como ocurre hoy. ¿Cómo ve este tema?
Durante 10 años hemos expresado nuestra posición al respecto; entendemos que se está avanzando. Podemos tener alguna discrepancia pero hay mucho diálogo y eso nos permite acercarnos más en algunos puntos que podemos estar en desacuerdo, pero sí reconocemos que hay un avance. De eso no tenemos ninguna duda. Nosotros pedíamos la negociación bipartita como lo planteamos en su momento, pero estamos en camino. Tratemos de ver en lo que estamos de acuerdo. Yo siempre trato de ver el vaso medio lleno y no el vacío. Estamos trabajando bien; hay que dar tiempo a que las cosas maduren.
¿Cómo definiría al empresario uruguayo? Hay un sector de la sociedad que lo mira con cierto recelo.
Siempre trato de destacar y posicionar la imagen del empresario uruguayo, que es muy bueno, muy creativo, y que ha sabido sortear situaciones muy complejas en el pasado. El empresario se ha comportado muy bien. No nos olvidemos que tuvimos dos años muy difíciles para todo el comercio y el empresario se ha comportado de forma excepcional, trabajando, entendiendo la problemática, discutiendo, planteando situaciones. No es que no se haya quejado pero, ante una situación difícil, lo que hizo fue arremangarse y trabajar con las autoridades en todos los rubros. Es muy importante destacar la calidad del empresariado uruguayo. Sin empresas no hay trabajo, y eso hay que valorarlo. El empresario muchas veces está mal visto o es criticado. No digo que no haya cosas que se hayan hecho mal, pero eso no representa al empresariado uruguayo. El empresario es una persona seria, firme, concreta, convencida de lo que hace, consustanciada con su país, con su gente, y muy solidaria.
Algunas cifras
Señal de alerta
Durante el segundo trimestre (abril-junio), la actividad del sector comercio y servicios cayó 5,3% en su volumen de ventas, según la última encuesta de la gremial. Se trató el primer descenso desde el segundo trimestre de 2021, en plena pandemia. En 11 de 15 rubros se registró una contracción.
-5,3% cayó la venta en los supermercados en abril-junio. En los dos trimestres anteriores, este rubro había registrados tasas (leves) de crecimiento en su actividad.
-9,6% es la baja que acumula el dólar este año. Un tipo de cambio más bajo suele jugar a favor del sector comercial, ya que la mayoría de sus bienes son importados.