La gente lo pidió y Juan Castillo llegó. Ya lo reconocía en un momento complicado cuando al Peñarol de Gustavo Matosas no le salían bien las cosas. Ya se había ido el Tony Pacheco una vez más y el hincha quedaba afónico: “Que se vayan todos/que Castillo/quede solo”.
Llegó el dueño del arco aurinegro
Castillo arregló por un año con Peñarol; el arquero se siente reconocido en el club: “Mi relación con el hincha fue lo más extraordinario que me pasó”, dijo