Imaginate tener a alguien que te limpie y te cocine, pero no tengas que inscribirlo en el BPS.
El chef que lo hace todo
Cocinar recetas nuevas y saludables puede parecer un desafío para muchos chefs novatos. A mi compañera María Noel Durán, de quien recomiendo leer su newsletter sobre negocios, esta tecnología le agilizó tareas gastronómicas.
“Ayuda a disminuir los tiempos de cocina y funciona como varios electrodomésticos al mismo tiempo”, dice. Batidora, licuadora, olla, sartén, microondas y hasta una balanza. Todo en uno.
María Noel tiene una iChef, que hoy supera los US$ 1.300. La más cara es la Thermomix, que supera los US$ 2.030.
Quien no tiene idea cómo cocinar puede saber de manera precisa cómo hacerlo. ¿Cómo? Primero, ingresando a un recetario a través de una aplicación. Segundo, ver el paso a paso en una pantalla táctil.
“Si vos no tenés idea cómo cocinar, te explica todo con cantidad muy precisa. Como vos vas pesando todo, lo podés hacer sin saber”, explica la usuaria.
María Noel aclara algo importante: “No sustituye los grandes electrodomésticos” y no se elimina la intervención humana en la confección global de los alimentos generales. Por ejemplo, si querés comer empanadas, permite hacer la masa y también el relleno, pero el repulgue es a mano y, para calentar todas las unidades, necesitarás un horno tradicional.
¿Cuál es la especialidad del robot cocina? El risotto. “Es la receta estrella. Porque si lo hacés a mano tenés que estar mucho tiempo revolviendo y poniendo líquido. El robot lo hace solo”, señala.
Otro de los alimentos que encantan a María Noel es la suprema de pollo con salsa de mostaza y curry. Y cuenta algo interesante de su preparación: “Arriba de la olla donde se hace el relleno hay una vaporera donde se hace el pollo. Toda la preparación de la salsa va tirando el vapor y va cocinando el pollo”, comenta. Ni frito, ni a la plancha: al vapor y saludable.
Algunos aspectos negativos: si sos de los que les fascina cocinar, la intervención de un robot le quita encanto al proceso de cocinar. “Al ser un proceso estandarizado, saca el apuro, pero no podés ir probando lo que estás haciendo. Eso saca la magia de la cocina”, dijo.
El amor por un limpiavidrios
Carolina Delisa, nuestra editora Member, está “locamente enamorada” de su limpiavidrio robot. Ella nos comprueba que podemos sentir cosas por la tecnología. ¿Por qué no?
Este aparato “revolucionario” es fundamental para limpiar sus cuatro ventanales de cinco metros de largo por casi dos metros y medio de alto. “Me llevaba prácticamente todo el día cuando limpiaba a mano”, relata. Y el resultado, dice, es espectacular.
Ahora también le lleva todo el día, pero el trabajo lo hace este aparatito, que compró a través de Amazon por US$ 200 (fue a Estados Unidos y lo trajo sin pagar envío).
Destaca que puede pedirle que repase lo que no le gustó cómo quedó. “Mapea la ventana y luego te avisa cuando terminó”, dice.
El mismo aparato tiene el líquido del limpiavidrio y lo va lanzando él solito. Caro asegura que gasta mucho menos de este producto que si tuviera que limpiar a mano.
¿Cómo se le hace mantenimiento? “No hay que limpiarlo. Lo único que tenés que hacer es cambiar los felpudos. Los ponés en la lavadora y chau”.
Aspiradora robot, succionadora serial
Supe estar locamente enamorado, como mi compañera Carolina, de una aspiradora robot. Es un electrodoméstico que tengo desde 2019 y me resultaba increíble que pudiera sacarle la tierra a toda mi casa, sin que yo esté presente.
Siempre la definí como una succionadora serial de tierra. Porque además de llevarse migas o mugre en general, es impactante ver la cantidad de tierra que está acumulada. Será muy difícil, o imposible, que con una escoba puedas quitar lo que se extrae con una aspiradora robot.
¿Beneficios? Se mete en lugares que no te meterías (debajo de la cama por ejemplo), este modelo lo puedo activar con el celular (le puedo decir que se dirija a la base cuando quiera) y hasta la puedo programar para que limpie en un día y hora determinado.
¿Desventajas? No podés dejar calzados u objetos en el piso. Si no estás en tu casa, y se tranca con algún objeto extraño, se apagará y pedirá auxilio. Para evitar que la limpieza quede trunca de manera intempestiva, siempre que deseo una limpieza profunda levanto las sillas, verifico que no haya cables colgando, ni juguetes y tampoco zapatos en el piso.
Es un dispositivo que requiere mantenimiento. Luego de una limpieza profunda de un par de horas, su gabinete de mugre se llenará y será necesario vaciarlo (hay algunos modelos más caros, que se vacían cuando llegan a la base).
Como arrasa con todo, puede generarte problemas que se enrolen muchos pelos (sí, el pelo se cae y mucho) y disminuya su capacidad de aspirar.
Tips para decidir la compra de un robot
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Duración de la Batería: Averiguá la duración de la batería del robot y el tiempo que tarda en recargarse, especialmente si planeas usarlo durante largos períodos.
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Precio: no te quedes con la marca más cara, a esta altura ya hay varias compañías que impulsan distintos tipos de robot. Fijate si ofrece una buena relación calidad-precio. Y verificá las condiciones de la garantía para proteger tu inversión.
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Fácil de usar: Elige un robot que sea fácil de configurar y operar, especialmente si no estás familiarizado con la tecnología avanzada.
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Opiniones. Leé análisis en YouTube y opiniones en general en internet sobre qué resultados les dio a los usuarios. Por ejemplo, como esta newsletter ;).
¿Te convenciste de comprar alguno? Si necesitás alguna ayuda, escribime sin dudarlo.