Tabárez tiene una costumbre. Un secreto que le permite afrontar su profesión desde otra perspectiva. Diferente a la del común denominador de los uruguayos, tan proclives a dejarse llevar por los resultados deportivos. El ritual lo practica generalmente después de los partidos. Es un ejercicio mental. Y le permite obtener determinadas conclusiones.
Lo que pudo haber sido y lo que fue
El triunfo ante Venezuela permitió silenciar las voces que pedían recambio, salvar el proceso y la permanencia del DT