Es la hora 19 del miércoles, Uruguay empató con Holanda y le ganó por penales y el frío invade las afueras del Estadio Centenario. Los jugadores ya están todos arriba del ómnibus. Solo falta Diego Lugano, que no para de firmar autógrafos. Entonces sale el capitán. Los gritos de desesperación hacen temblar una de las torres lumínicas, ya apagada. El efecto Sudáfrica 2010 continúa. Los jugadores de la selección generan en las adolescentes uruguayas lo mismo que Justin Bieber o Lady Gaga. Pura locura.
Locura adolescente
Cientos de hinchas jóvenes esperaron a sus ídolos para dedicarles gritos de desesperación