Gran Bretaña anunció este martes que no va a reducir sus tropas en el sur de Irak, pese a que el primer ministro Gordon Brown declaró en octubre que esperaba proceder a un considerable recorte del contingente militar británico en ese país.
"Prevemos mantener el nivel de las tropas británicas en Irak en 4.000" efectivos, declaró el ministro de Defensa, que dijo que responsables militares británicos estimaban que la anunciada reducción de los efectivos no sería posible, dada la situación en el sur del país.
El ministro de Defensa explicó que la decisión de retrasar el recorte de soldados británicos se produjo a la raíz del recrudecimiento de la violencia en Irak, donde se han producido enfrentamientos en Basora y otras ciudades y poblaciones del sur de ese país, así como en Bagdad.