Los hinchas chilenos se adueñaron de las sedes de San Juan y Mendoza en este arranque de la Copa América en Argentina. El paisaje entre ambas ciudades es como un desierto. El único color que se ve entre los 165 kilómetros que separan a ambas sedes fue el que ponían los chilenos.
Los chilenos avivan el desierto entre San Juan y Mendoza
Los chilenos son locales en las sedes de la Copa América. Camionetas últimos modelos con banderas del país trasandino copan las carreteras