La red social más utilizada por los usuarios fue víctima de grandes escándalos a lo largo de este año. El más relevante fue el de Cambridge Analytica, una empresa que obtuvo de manera ilícita los datos de al menos 85 millones de usuarios para trazar perfiles ideológicos. A pesar de que se intentó reforzar la privacidad de la información de los usuarios a partir de este escándalo, Facebook siguió en picada. Otro problema que sufre la red social creada por Mark Zuckerberg es la pérdida de usuarios.
Facebook
A fines de setiembre, Facebook reconoció otro hackeo que afectó a 50 millones de cuentas. El mismo aprovechó una vulnerabilidad en el ajuste "View As" de las cuentas de Facebook y permitió que los ciberdelincuentes pudieran obtener credenciales de inicio de sesión.
La empresa de la manzana, una de las compañías tecnológicas más importantes del mundo, decidió renovar sus principales productos y poner en marcha nuevos servicios digitales en este año. Por eso, entre todas sus categorías, renovó por completo el Apple Watch. Sin embargo será recordado como uno de los fail del año ya que la actualización Watch 5.1 tuvo que cancelarse el mismo día de su lanzamiento por provocar bloqueos en algunos relojes inteligentes.
MacBooks sin rendimiento
Apple también se dedicó a actualizar sus portátiles. Las MacBooks Pro se caracterizaron por cambiar la industria del PC por su ligereza. Sin embargo, se descubrió que con las actualizaciones el equipo se ralentizaba y sufría caídas de las frecuencias por sus procesadores Intel Core 9, que integran estos modelos. Sucedía que al aumentar la temperatura durante algunos procesos exigentes, el PC se ponía más lento. A pesar de que Apple lanzó de inmediato una actualización para corregir la situación, no se resolvió por completo.
La muerte de Google Plus
El intento de Google por crear una red social que compita con Facebook fracasó y terminó de morir en 2018. Debutó en 2011 y a pesar de que se auguraba un futuro exitoso, la empresa tuvo que cerrarla luego de una filtración de datos que afectó a medio millón de usuarios. Además de que se convirtió en una red social a la que nadie accedía.
El odio de Twitter
La red social del pájaro, que se ganó el primer lugar como principal servicio de micromensajes, también tuvo un gran fracaso este año debido a que tuvo que expulsar a grupos y usuarios vinculados con mensajes extremistas. Esto lo llevó a censurar cuentas por los mensajes con contenido relacionado con el odio y a limpiar aquellas cuentas “bots” que no habían completado el registro.