Para el gobierno el actual rol de los exportadores de ganado en pie es muy diferente al que las mismas empresas jugaban entre 2010 y 2013, aunque lo que hacían en aquel momento no era nada diferente a lo que hacen ahora: exportar ganado en pie. Sin embargo, sí hubo un cambio en el contexto que obligó a que el Poder Ejecutivo cambiara su postura frente a esa actividad comercial.
Como se puede observar en uno de los gráficos, en los años 2010 y 2011 se registró un récord de exportación de ganado en pie, superando las 200.000 reses comercializadas en cada uno de esos ejercicios, lo que generó alarma a nivel de la industria frigorífica y de los sindicatos, que luego se trasladó al gobierno.
En noviembre de 2010 la Federación Obrera de la Industria de la Carne y Afines (Foica) realizó un paro sorpresivo y se movilizó para impedir el ingreso de camiones con ganado al puerto de Montevideo, en protesta contra la exportación en pie, la que consideraban una amenaza a sus fuentes laborales por llevarse la materia prima.
La medida dejó al desnudo importantes diferencias en la interna del sindicato, ya que una parte del gremio estuvo en desacuerdo con las paralizaciones y dijo que las medidas fueron tomadas por iniciativa del Partido Comunista.
Los empresarios industriales, por su parte, aunque entendieron la preocupación de los trabajadores, defendieron el libre mercado. Pero de todos modos remarcaron que Turquía –que era en aquel enconces el principal importador de ganado en pie– no habilitaba la importación de carne y sí la de ganado desde Uruguay. Además sostenían que los aranceles para la importación de carne eran mucho más altos que los que se le imponían a la importación de ganado.
Este argumento también fue el que se manejó en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) a partir de fines del año 2011 y los trámites de habilitación sanitaria para las concentraciones de ganado a exportar, que antes se hacían en un día, pasaron a demorar meses. Los jerarcas alegaban además que no había personal suficiente para atender las concentraciones y que Uruguay debía ser muy responsable para evitar un problema que afecte la imagen sanitaria del país.
Lo cierto es que luego de dos años con actividad muy escasa respecto a 2010 y 2011, donde ganó protagonismo la exportación de ganado lechero a China, en noviembre de 2013 hubo una reunión que fue clave entre el principal del MGAP, Tabaré Aguerre, y los exportadores.
Ante una producción récord de terneros el gobierno prometió agilizar los trámites de exportación de ganado en pie y además trabajar en la apertura de nuevos mercados. La actividad retomó dinamismo a partir de ese momento y recobró importancia con el ajuste de precios que tuvo el mercado de haciendas gordas en el último semestre, a pesar que el precio de la tonelada de carne de exportación se mantuvo a niveles estables o incluso en suba.
Los exportadores fueron los protagonistas en la zafra de terneros, pujando por los lotes de la categoría en los remates ganaderos por pantalla.