A Yohachi Nakajima, de 73 años, le siguen saltando las lágrimas cada vez que recuerda, décadas después, a su madre adoptiva y al pueblo chino que consideraba suyo, cuando era un niño perdido en el derrotado imperio japonés.
Los "hijos del agresor" japonés que adoptaron los chinos
Se cumplen 70 años de la rendición de Japón en la segunda guerra