Mikaela llegó al Centro Educativo Los Pinos (Casavalle) con 12 años. El año anterior se había enterado de la primera edición de las Olimpíadas de Matemática de Casavalle y estaba decidida a participar en la segunda. “Siempre me gustó la matemática y cuando me enteré del concurso vine a Los Pinos para participar”, dice a El Observador.
Corría el año 2007 y Mikaela, alumna de quinto año de la escuela Nº 102 “Juana de Ibarbourou”, ni se imaginaba todos los premios, medallas de oro, viajes y olimpíadas que el futuro le tenía preparado, si realmente se esforzaba y se comprometía con sus estudios de matemática. Ese mismo año participó de la olimpíada, que organiza Los Pinos, y ganó la medalla de oro.
Hoy con 17 años, Mikaela cuenta con dos medallas de oro de las Olimpíadas de Matemática de Casavalle, correspondientes a los años 2007 y 2008, respectivamente, tres medallas de oro por su participación en las Olimpiadas Nacionales de Matemática en los años 2007, 2008 y 2012; una medalla de oro obtenida en 2008 en las Olimpíadas MateClubes en Argentina; una medalla de bronce de las Olimpiadas Nacionales de Matemática del año 2010 y dos menciones de honor por participar en el mismo concurso en los años 2009 y 2011.
Ayer sumó a sus trofeos uno más. Durante la celebración de entrega de diplomas de la octava edición de la Olimpíada de Matemática de Casavalle, Los Pinos le otorgó el Premio a la Trayectoria. “Este premio es para una chica que ha hecho un proceso muy largo (…) Es un premio al esfuerzo, a la perseverancia, a que las cosas en la vida no se dan por casualidad, sino que son fruto de la dedicación”, dijo Gustavo Bentancor, coordinador del Programa Olimpíada Matemática de Casavalle. El gimnasio del centro estaba abarrotado de gente: 700 escolares, familias enteras, autoridades de la educación y del gobierno, entre ellos el vicepresidente de la República, Danilo Astori, empresarios y todo el personal del instituto. El premio lo recibió de manos de la presidenta de ANTEL, Carolina Cosse.
Pasar la posta
Gustavo Bentancor es el ideólogo de la Olimpíada Matemática de Casavalle, que en esta última edición contó con la participación de 15.134 niños de 107 escuelas públicas de Montevideo, y en las que también participaron 600 maestras. Cuando comenzó en 2006, la situación era muy distinta. Para empezar, el salón que se utilizaba para rendir las pruebas era la biblioteca de Los Pinos; hoy es el gimnasio. “¡Y se llena!”, exclama. En la primera edición participaron 186 niños de nueve escuelas de la zona de Casavalle; hoy hasta publicó el libro Olimpíada de Matemática. Bitácora de Casavalle, con el trabajo realizado durante todos estos años.
Bentancor recuerda el primer día que Mikaela llegó a Los Pinos. “Le pedí a Adrián, el primer alumno que tuve para las olimpiadas, que la ayudara a resolver unos ejercicios y al tiempo, cuando quise acordar se habían ennoviado”, comenta entre risas.
Adrián, quien también obtuvo varios premios por su participación en las olimpíadas, hoy con 21 años cursa segundo año en la Facultad de Ingeniería. Además ayuda en Los Pinos en la preparación de los jóvenes para el certamen. “Este año corrigió muchas pruebas. Es que no nos dan las manos”, resalta Bentancor. “La idea es que a futuro ellos puedan tomar la posta y sacar adelante las olimpíadas. Yo no soy eterno”, agrega. “Además como profesores ellos le pueden transmitir a los niños otra perspectiva que yo no tengo. Ellos también fueron alumnos”, apunta.
Mikaela cursa sexto año de liceo –opción Ingeniería – en el colegio Elbio Fernández, gracias a que ganó una beca. En 2014 tiene previsto empezar Facultad de Ingeniería y también quiere estudiar Licenciatura de Matemática. En el futuro se ve trabajando de ingeniera y “siempre ayudando acá”, remarca. Hoy cada tanto lo hace, cuando dicta algún taller a los niños. “Estoy muy agradecida con la institución por todo lo que me dio y siento un orgullo muy grande cuando tengo la oportunidad de representarla en alguna olimpíada”, confiesa