El comienzo de clases en 344 escuelas rurales, de las 543 previstas, y a dónde asistieron algo más de 1.000 niños, fue el punto de partida para que se comience a evaluar la posibilidad de que otros centros educativos retornen a sus actividades presenciales. El gobierno había anunciado en un primer momento que eran casi mil las escuelas que este miércoles retomarían los cursos, pero finalmente fueron un poco más de la mitad porque debían cumplir con determinadas condiciones sanitarias.
El gobierno comienza ahora una nueva etapa de evaluación para saber si puede abrir un poco más esa “perilla social” a la que el presidente Luis Lacalle Pou se refiere habitualmente. La idea es que el miércoles de la semana que viene puedan retomar las clases presenciales 200 escuelas rurales más, indicaron a El Observador fuentes del Poder Ejecutivo. Se trata de escuelas con más de 30 alumnos pero con clases divididas, para evitar aglomeraciones. También se trabaja para solucionar el problema de aquellas que están en localidades con mala locomoción, para que las maestras y estudiantes tengan garantizado el transporte.
Otro de los objetivos es que comiencen las clases en algunas escuelas en zonas suburbanas, pero todo dependerá de la evaluación diaria que se realiza por parte del Sistema Nacional de Emergencia (Sinae) y del gobierno.
"Hoy fue un día para nosotros particularmente importante, desafiante. Hoy movíamos una perilla para nosotros particularmente importante y sensible. Cuando un gobernante toma este tipo de decisiones es de mucha responsabilidad", dijo el presidente en conferencia de prensa este miércoles y agregó que la vuelta a clases parcial es una muestra de que se debe ir "a la transición rumbo a la nueva normalidad".
"Hoy se generó una luz de esperanza. Esta luz pudo brillar un poco más porque los uruguayos han disfrutado de su libertad responsablemente", agregó el mandatario.
Diego Battiste
Las autoridades esperarán a que pasen los primeros 14 días desde el retorno a las clases en algunas escuelas, para analizar si la medida puede extenderse a más centros. Esos 14 días es el plazo que lleva de incubación el coronavirus y el gobierno verá con los análisis diarios si la curva se mantuvo en meseta con un movimiento mayor de personas en la calle o si se hizo más pronunciada.
El protocolo sanitario aplicado en las escuelas rurales indica que se deben hacer hisopados a todos aquellos maestros provenientes de ciudades o localidades que hayan tenido casos positivos de covid-19, según lo que se negoció con los sindicatos de la educación. Los departamentos con mayor demanda de estudios fueron Salto (40), Colonia (47) y Durazno (38). De hecho, este miércoles no pudieron empezar a trabajar 130 maestros y auxiliares que aguardaban el resultado de los hisopados.
También se acordó que las escuelas estén en condiciones edilicias así como que cuenten con insumos para mantener la higiene necesaria, personal auxiliar para ayudar con las tareas de limpieza y tiques de alimentación para repartir a los padres, ya que los niños en esta primera etapa no comerán en la escuela.
El viernes 17, cuando Lacalle Pou presentó el concepto de "nueva normalidad", el presidente del Consejo Directivo Central (Codicen), Robert Silva, dio algunos lineamientos sobre el ese retorno a clases en ese contexto. En primer lugar, afirmó que los cursos se reanudarán con "criterios de higiene para el cuidado de la salud" y por eso la necesidad de un protocolo. En esa oportunidad, afirmó que la idea era que el próximo miércoles retomen los cursos más escuelas rurales.
También explicó que la decisión de enviar o no a los estudiantes es voluntaria y que si bien se pasará lista para llevar un control no se contabilizarán las inasistencias. Este miércoles, unas 88 escuelas que reabrieron no recibieron a ningún alumno.
El grupo de expertos integrado por el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Isaac Alfie, el matemático Fernando Paganini, el bioquímico Rafael Radi y el gastroenterólogo Henry Cohen serán los encargados de evaluar los pasos que se sigan dando para esa "nueva normalidad" definida por el gobierno. "Los sectores se van a ir progresivamente abriendo de a poco pero previamente vamos a tener testeados los anteriores", sostuvo Alfie la semana pasada. Eso significa que, en el caso de la educación, habrá una activación paulatina y que se está evaluando constantemente.
El ejemplo más reciente de una vuelta a clases paulatina es Dinamarca, primer país de la Unión Europea en volver a los cursos presenciales. Unos 650 mil niños de hasta 13 años volvieron a las escuelas en ese país el miércoles 15. Al igual que como comenzó a hacerse en Uruguay, en ese país también se hizo de manera escalonada, solamente retomaron los cursos la mitad de las ciudades danesas y 35% en Copenhague, la capital. El resto se comenzó a incorporar esta semana. Los alumnos de liceos seguirán con clases a distancia hasta por lo menos el 10 de mayo.
En Uruguay no se maneja una fecha de retorno de liceos y en el gobierno se considera que es un tipo de institución más dificultosa para implementar el retorno porque son muchos docentes, que además trabajan en diferentes centros.