Un maletín con 800.000 dólares enviado de Caracas a Buenos Aires "era dinero para la campaña presidencial de la entonces candidata en Argentina Cristina Kirchner", dijo el martes un fiscal estadounidense en una corte en Miami al referirse a grabaciones obtenidas por el FBI.
El caso, de alto impacto político por evidencias que implican a los gobiernos de Venezuela y Argentina en el origen y destino del dinero, comenzó a ventilarse el martes en una corte federal de Miami.
La actual presidenta argentina negó que su campaña recibiera aportes de fondos venezolanos.
"El dinero iba a la campaña de Cristina Kirchner (...) y fue Franklin Durán quien le dijo a Antonini cuál era el destino del dinero", agregó Mulvihill.
En audiencias previas al juicio, el fiscal había evitado mencionar el nombre de la presidenta argentina, y optaba por decir que el destino del dinero era la campaña "de un candidato a la presidencia argentina", pero este martes en el inicio del proceso dijo el nombre de Cristina Kirchner sin rodeos.
Al tomar la palabra la defensa de Durán, el abogado Ed Shohat afirmó que Antonini quería lograr un acuerdo con el gobierno de Venezuela para tapar los hechos, pretendía obtener documentación falsa que ocultara la verdad y exigía un pago de dos millones de dólares, aseguró.
El abogado dijo que su defendido, Durán, tiene relación con funcionarios de alto nivel en el gobierno venezolano, entre los que mencionó al actual ministro de Interior Tarek El Aissami, pero aseguró que en ningún momento pretendió forzar a Antonini a mentir."Gordo buscate un abogado en Argentina, el problema (de la incautación del dinero) es allá", le recomendaba Durán a su entonces amigo y socio en varios negocios.
La acusación y la defensa presentaron este martes sus respectivos argumentos a los miembros del jurado.
La acusación del fiscal, reiterada este martes ante el jurado, mencionó una fuerte intervención de la inteligencia venezolana, incluso de su director, el general Henry Rangel Silva, para tapar el escándalo.
Antonini Wilson llegó a Buenos Aires desde Caracas en un vuelo con un grupo de funcionarios venezolanos y argentinos, y un maletín en su mano.
En Miami mantuvo varias reuniones con venezolanos para discutir el escándalo desatado en ese país y en Argentina. Algunos de ellos, supuestamente enviados directamente por el gobierno de Chávez.
(AFP)