De los hermosos jardines de Salto a las mesas montevideanas del café Sorocabana. De la foto juvenil en blanco y negro a lo Juana de Ibarbourou, a la Marosa multicolor de pelo enrojecido y pintura al por mayor. De la poesía silenciosa para una minoría, al éxito local e internacional. Quizá lo único que no cambió a lo largo de la vida de Marosa di Giorgio(1932-2004) fue su amor por la escritura, destino que, decía, le había revelado un ángel cuando era una niña.
Marosa sin maquillaje
Hebert Benítez Pezzolano analiza en un minucioso ensayo los aspectos más íntimos de Marosa di Giorgio, la mujer que se hizo poeta luego de hablar con un ángel