Melopruebo.com: ayuda virtual a la hora de salir de compras
Abi Mendlewicz y Gabriela Poblavski son de los emprendedores que creen que el camino es la recompensa y lo disfrutan paso a paso. Su plan es consolidar su probador virtual para luego vender el emprendimiento
La fotógrafa Valentina Leoncini, Abi Mendlewicz y la productora de vestuario, Lucía Gadea.
Las historias de emprendedores suelen hablar de esfuerzo, renuncias y riesgo para poner en marcha una idea y lograr que sea rentable. Existen emprendedores que disfrutan tanto del camino que una vez que llegan a la meta quieren volver a empezar, a crear y demostrarse que pueden llevar un nuevo emprendimiento adelante. Este es el caso de Abi Mendlewicz y Gabriela Poblavski, quienes además de emprendedores son marido y mujer desde hace doce años y tienen dos hijos. Ella es economista, él trabaja en Mutante Cine.
En el tiempo libre se dedican a pensar en ideas y proyectos. Así surgió Melopruebo, uno de los primeros probadores virtuales de la región.
En unas vacaciones en Playa Verde, con la cabeza descansada, comenzaron a darle forma al proyecto. La idea la tuvo Gabriela Poblavski, una apasionada por la moda, las combinaciones, los colores y las tendencias. Ya no quería perder tiempo recorriendo las tiendas sin encontrar lo que buscaba. Comenzó entonces a navegar por internet en busca de soluciones y encontró que los probadores virtuales existían en otras partes del mundo. Sólo era cuestión de realizar uno en Uruguay, que contemplara las necesidades de las mujeres y de las tiendas uruguayas.
A pulmón Mendlewicz se encargó de plasmar la idea en una plataforma virtual que permitiera a las usuarias elegir sus prendas preferidas, probarlas en una “modelo” virtual ( se puede elegir entre cuatro tipos diferentes de cuerpos) y combinarlas. De forma autodidacta aprendió a programar, estudió las necesidades que tendría un proyecto de estas características y se las ingenió para crearlo.
Uno de los detalles más llamativos es que contempla bastantes detalles: por ejemplo, la usuaria puede elegir si quiere probar las botas por dentro por fuera del pantalón o que la camisa que eligió vaya desprendida con una remera abajo o toda cerrada. El sitio www.melopruebo.com, que está online desde el 25 de diciembre, permite “probarse” ropa de doce tiendas de la capital, ubicadas en diferentes barrios. El objetivo es que antes de salir de compras, se tenga la posibilidad de visualizar la variedad de prendas con la que cuenta cada local y puedan además combinarlas. El probador virtual tiene la ventaja extra de poder “mezclar” prendas de diferentes tiendas. El sitio nació con el objetivo de ayudar a las mujeres a seleccionar su ropa desde sus hogares, pero no permite, al menos por el momento, realizar compras online. “La idea es centralizar la oferta montevideana y quizás en algún momento la de Punta del Este bajo la consigna: ‘antes de salir de compras, pasá por Melopruebo”, explicó Poplavski.
En un principio contaron con el apoyo de ANII, que seleccionó el proyecto y financió parte. Pero ahora la mayoría de los gastos recaen en la pareja, porque decidieron que hasta que no se consolide el producto no le van a cobrar a las tiendas que se sumen al proyecto. La idea es dar a conocer el sitio y que las tiendas puedan ver su utilidad. La inversión al momento es de US$ 30 mil (destinada en gran parte a equipamiento fotográfico), aunque aclararon que “hay horas de trabajo de desarrollo no cuantificadas”. “Hacemos esto porque nos divierte y nos gusta. Si encima en algún momento nos da dinero mejor”, explicó Poplavski. Saben que vale la pena, al menos eso se desprende del feedback de su fanpage de Facebook.Una vez que Melopruebo se consolide y esté firme, planean venderlo para poder volver a empezar, porque es eso lo que disfrutan, el camino entre el surgimiento de una idea y su realización. “No tenemos espíritu de comerciantes”, explica Abi Mendlewicz como para justificase. “La idea es tenerlo pronto y con todo el funcionamiento protocolizado para venderlo. En definitiva, lo que nos gusta es crear cosas y hacerlo todo el tiempo”, concluye.