3 de diciembre de 2022 8:05 hs

La faena excepcionalmente elevada del segundo semestre de 2021 y el primer semestre de 2022 dejó su huella en el stock vacuno uruguayo, que de acuerdo a la última estimación del MGAP habría caído en 300 mil cabezas.

También cayó la población ovina, aunque en menor medida, marcando un nuevo mínimo histórico en la población ovejera uruguaya.

El período que va de julio de 2021 a junio de 2022 coincidió con precios excepcionalmente elevados de la hacienda, en los tiempos en los que China compraba mucho volumen a muy alto precio. Así, los productores vendieron todo lo que pudieron. Una parte de esas ventas se hizo acelerando el ciclo, dando grano en cantidades inéditas y eso hizo bajar acentuadamente la edad de faena, pero al mismo tiempo se faenó una cantidad muy alta de novillos adultos.

No sorprende una caída importante de los novillos de más de tres años, una categoría que va reduciéndose año tras año, simplemente porque ya no suele ser negocio un proceso de engorde tan lento.

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La ganadería en Uruguay.

La población de novillos de más de tres años cayó 11% y quedó por primera vez por debajo de 350 mil animales. Si el engorde es más veloz, la reposición es más frecuente. El precio del ternero se ha mantenido relativamente estable ante los vaivenees del precio del ganado gordo. Esa misma estabilidad se ha dado en la producción de Uruguay de terneros y terneras, que se sostiene por dos años consecutivos en 2,88 millones.

Aun en años Niña, la producción de terneros y terneras muestra una estabilidad muy sólida.

Se consolida la tendencia a un rodeo estable en su población total pero más dinámico, que mantiene altas poblaciones de categorías jóvenes y cada vez más reducidas de categorías adultas.

La faena del ejercicio pasado fue tan alta (récord de 2,7 millones) que también impactó en la capacidad productiva. Se produjo una caída de la población de vacas de cría, algo que hacía mucho tiempo no sucedía. En principio habría en el rodeo a mitad de este año 75 mil vacas de cría menos que a mitad de 2021, con una categoría estable como está siendo la de terneros, porque la baja es de menos de 2% pero que queda con la menor población desde 2013.

Novillada Hereford en un campo del centro del país.

¿Qué pasará con los tres millones?

Con menos vientres llegar a los tres millones de terneros implica lograr una tasa de eficiencia reproductiva mayor. La tasa de destete va en ascenso, pero muy gradual. Aún sin llegar a esa referencia, todo lleva a suponer que la provisión de terneros se mantendrá estable, transitando gradualmente a 2,9 millones para llegar en el mediano plazo a los tres millones.

La ganadería en Uruguay.

Una estabilidad interesante es la de las vaquillonas y los novillos de uno a dos años. Por un lado el aumento que ha tenido la producción de terneros lleva a que la categoría aumente en población. Por otro, una elevada extracción hace que el aumento de la población no se materialice.

Finalmente también se da una caída de la población de vacas de invernada, también objeto de una fuerte extracción. De 492 mil pasan a 446 mil cabezas. Suman a la lógica de un rodeo más ágil donde las categorías adultas no reproductoras pasan menos tiempo en el rodeo.

La faena récord del período considerado se hizo notar en la caída, pero más allá del impacto directo hay otros factores que subyacen en la baja del stock ganadero. Por un lado,  los altos precios del ganado motivaron a vender, pero también el alto precio de los granos que determinó una expansión agrícola a expensas del área ganadera. También hay un avance de la forestación que lleva a que la superficie bajo ganadería en Uruguay se haya achicado en 100 mil hectáreas. Y es particularmente fuerte la caída en la población de ganado lechero.

La baja de precios del segundo semestre de este año ha llevado a una reducción importante en la faena que muy probablemente se mantenga.

Engordar en corrales con un alto precio de los granos se ha vuelto un negocio por lo menos riesgoso. Menos ganado en los corrales equivale a un engorde más pausado, y menos novillos precoces y vaquillonas faenados.

 

Stock ganadero en “zona oscilante”

El stock ganadero uruguayo parece entrar en una zona oscilante de entre 11,5 y 12 millones de cabezas. De acuerdo al analista del Plan Agropecuario Esteban Montes, es muy factible que a grandes rasgos la población que se perdió en 2022 se recupere en 2023 a la luz de que en este semestre hay una baja fuerte del volumen de ganado faenado. La faena probablemente retrocerderá de 2,7 a 2,4 millones en el próximo ejercicio.

 

Majada de la raza Corriedale.

Récord a la baja en ovinos

La situación del rubro ovino es preocupante. Desde hace tres años tiene dificultades la comercialización de las lanas de finura media y las gruesas y en este final del año la comercialización de carne también se enfrenta a precios en baja, por una oferta que supera a la demanda. La ausencia de China se hace notar en todos los mercados.

No sorprende que el dato de población ovina sea el más bajo de la historia, 6,13 millones, 80 mil menos que a mediados de 2021.

Desde que se mide con rigor estadístico (1974) nunca se había registrado una cifra tan baja.

Pero dicho lo anterior, cabe notar que se trató, al igual que en vacunos, de un periodo de muy buenos precios, en el que los productores vendieron todo lo que pudieron y tuvieron una buena eficiencia reproductiva que les permitió sostener una población estable, que cayó menos de 1%.

La faena de ovinos en 2021 y en este año es muy elevada y en este caso una caída leve parece un resultado que muestra también una alta eficiencia reproductiva.

De una actividad de 900 mil animales por año hasta 2019 se pasó a superar levemente el millón en 2020, con 1,37 millones en 2021 y este año cerrará con una faena similar.

La ganadería en Uruguay.

Una señal importante de reconversión es el dato de corderas, porque hay un aumento que parece mostrar que en algunos sistemas de producción hay intención de expandir la producción. Así las corderas de 2 a 4 dientes, es decir de sobre año, van en un aumento persistente y con una suba de casi 5% están en el nivel más alto en 14 años, desde 2008 no eran tantas.

Es posible que en sistemas carniceros y de lana muy fina haya  una disposición de los productores a incrementar algo las majadas a partir de buenos resultados reproductivos en los últimos años.

De hecho, toda la merma de la población ovina tiene por causa la fuerte caída en la población de capones (machos adultos que se conservan solo para la producción de lana o se venden para facturar por venta de carne).

 El 2021/22 fue ciertamente un año para facturar por categorías no reproductivas y aumentar la población de las categorías de cría. Señal de que no todo está tan mal en la población ovina como puede indicar el dato grueso de una población disminuida en su conjunto. Hay menos animales, pero más capacidad para producir, y eso es auspicioso.

Siempre una caída de población enciende una luz amarilla porque implica pérdida de potencial de producción. Pero tanto en vacunos como en ovinos hay luces verdes mostrando un aumento de eficiencia del stock, una provisión estable de terneros/as y corderos/as y un aumento en la eficiencia reproductiva que por ahora se sostienen pese a los fuertes vaivenes de precios de este semestre.

La ganadería en Uruguay.

 

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