4 de septiembre 2015 - 11:41hs

"Vos opinás eso porque no te pasó o no le pasó a tu familia". Esta es una frase que, en general quienes carecen de argumentos, suelen utilizar para desacreditar cualquier posición que no apoye la mano dura en el combate al delito. Que te pasen algunas cosas, más que cambiar una opinión determinada, puede ayudar a observar ciertos fenómenos desde otra perspectiva.

En el momento que un delincuente mató a una maestra en una fábrica de pastas hace unos días, mi hijo, de 5 años, estaba a media cuadra, adentro de un auto. Vio y oyó todo.

Durante días fue recurrente en mencionar el tema del balazo. Uno de estos días fue al Parque Rodó con su tío y cuando pasaron frente al local del tiro al blanco, el chiquito se escondió porque dijo tenerle miedo "al gran disparo".

Más noticias

No le pasó a él, ni a nadie cercano a él, ni nada que se parezca. Pero el dolor de ese momento atemorizante persistió en su retentiva cabecita. Si pensamos que hay 13 mil rapiñas al año, es altamente probable que los traumatizados psicológicamente por ese momento de violencia sean muchos más. Porque alguien pudo estar al lado del rapiñado, o en el lugar donde ocurrió la rapiña, o a media cuadra adentro de un auto.

La atención sobre los aspectos de la seguridad pública parece a veces reconcentrada en el hecho violento, en su ocurrencia, y no en el relato previo a él o en el relato posterior, donde los disparos, lejos de apagarse, siguen resonando.

Temas:

seguridad

Seguí leyendo

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos