Alrededor de 4.000 rohinyás quedaron en la calle luego de un incendio, según las primeras apreciaciones criminal, del campamento en el que vivían en el sureste de Bangladés, confirmaron este domingo las autoridades locales.
De los casi un millón de rohinyás que viven en Bangladés, buena parte huyó de la represión militar de 2017 en Myanmar. Esta minoría musulmana es ahora objeto de una investigación de Naciones Unidas (ONU) por genocidio.
Este domingo, la agencia de la ONU para los refugiados indicó que “alrededor de 4.000 refugiados rohinyás" se quedaron en la calle tras el siniestro, pero que no se deploran víctimas mortales.
Las llamas destruyeron la serie de refugios de bambú y lona del campamento ubicado en el sureste del país durante la madrugada de este domingo, según el comisionado de la ONU Mizanur Rahman.
Por su parte, Rahman agregó que “se sospecha que se trató de un incendio criminal”, y que, por tal motivo, se abrió una investigación para esclarecer lo sucedido.
(Con información de agencias)