Una ballena jorobada bebé —megaptera novaengliae, según su nombre científico— encalló este domingo en las costas de Rocha. Prefectura, ONG y vecinos trabajan para rescatar al animal, aunque advierten que “no está siendo fácil”.
“Es difícil saber qué llevó a esta ballena joven a la costa, porque a simple vista no hay heridas”, explicó Richard Tesore, de SOS Fauna Marina, unas de las ONG que está maniobrando al animal en la playa, a unos metros de la desembocadura de la Laguna de Rocha.
Se trata de una terea de rescate que se extenderá, como máximo, hasta este lunes. Pero, “al no saber la causa por la cual la ballena llegó hasta allí, es muy difícil saber si cederá con la subida de la marea, más si se tiene en cuenta que hay un gran banco de arena delante”.
Es frecuente que la fauna marina que está lastimada o la que se desorienta se acerque a las costas. Aun así, los ambientalistas advierten que “en el último año, puede que por el tránsito marino o la pesca, se están encontrando muchos más casos de animales de gran porte encallados”, dijo Tesore.
Hace un mes, a su vez, unas 200 ballenas piloto murieron tras encallar en una playa barrida por las olas en la costa del oeste de la isla australiana de Tasmania, donde los rescatistas solo fueron capaces de salvar a una treintena de ejemplares.
Según Tesore, “no hay manera de saber si hay patrones comunes en toda esta mortandad porque en Uruguay no se hace autopsia para conocer la causa de muerte de esta fauna”.
Se estima que en el mundo hay unos 80.000 ejemplares de ballenas jorobadas como la que encalló este domingo en Rocha.