En el Frente Amplio asumen desde hace tiempo un problema de conducción política. Pero el pasaje a la oposición, sumado a la repentina crisis desatada por el coronavirus, dejó aún más expuestas las diferencias en la interna de la izquierda, que se debate cuál es la postura más razonable ante la emergencia sanitaria y quién debe llevar la voz cantante.
La discusión estuvo una vez más arriba de la mesa este jueves en el Secretariado Ejecutivo, en el que el presidente Javier Miranda destacó la reunión del martes con el gobierno pero advirtió sobre los "ruidos en la interna" y las señales "confusas" que está enviando el Frente Amplio. Varios sectores replicaron echándole en cara "errores" en la dirección cotidiana de la fuerza política, acusándolo de no gestionar adecuadamente la "diversidad" de perfiles en la orgánica, explicaron a El Observador fuentes de la oposición.
Miranda, que encabezó la delegación frenteamplista que se reunió con Lacalle Pou en Torre Ejecutiva, destacó esa instancia encuentro como un logro político y resaltó la "jerarquización" que le dio el gobierno a dicha instancia. Sin embargo, también abrió la polémica al cuestionar los mensajes "confusos" que da el Frente Amplio producto de la "multiplicidad de interlocutores", y señaló como ejemplo lo ocurrido el miércoles en el Senado, cuando la bancada frenteamplista propuso que el impuesto a los cargos políticos fuera permanente.
Esa propuesta, llevada a la bancada por el MPP y el Partido Comunista, fue resistida por el ala socialdemócrata (Fuerza Renovadora, de Mario Bergara, y Asamblea Uruguay, de Danilo Astori), pero finalmente prevaleció por las mayorías de los dos sectores con más votos.
En el Secretariado del jueves, Miranda insistió en su visión de que el Frente Amplio no debe "radicalizar el discurso" ya que ello supondría "un error táctico", informó El País este sábado. Según supo El Observador, Miranda dijo que el gobierno de Lacalle "se ha movido bien" y ha sabido "blindarse", y que por lo tanto no es conveniente en términos políticos dinamitar los puentes. Una encuesta online de Equipos divulgada esta semana señalaba que un 65% de los uruguayos aprueba la gestión de Lacalle Pou en sus primeros pasos.
Miranda destacó que en la conferencia de prensa del martes, los delegados frenteamplistas expusieron una "actitud uniforme" y que ello permitió que el mensaje del FA permeara en la opinión pública.
Sin embargo, dijo que le "preocupan" los "ruidos" generados a raíz del camino adoptado por la dirección del FA y mencionó como un "problema" la "multiplicación de los interlocutores y las medidas presentadas". Según Miranda, eso hace que "no quede claro" cuál es el real posicionamiento de la izquierda y conlleva a un "error político".
Charles Carrera, delegado del MPP y coordinador de la bancada del Senado, defendió la actuación de los legisladores resaltando que actuaron conforme al reglamento de bancada, y sostuvo que el Secretariado no tenía "legitimidad" para tomar decisiones al respecto, según contaron participantes de la reunión.
El senador del MPP dijo allí que el Frente debía tener una discusión acerca de cómo asegurar la "unidad de acción", pero contemplando la diversidad de corrientes internas y permitiendo que todos se sintieran representados.
Por otra parte, tanto Carrera como el delegado astorista Alfredo Asti dejaron constancia de su malestar en torno a la integración de la delegación que acompañó a Miranda en Torre Ejecutiva.
Tal como informó El Observador el jueves pasado, los nombres elegidos habían provocado una fuerte discusión en la interna, y tras la falta de acuerdo, Miranda terminó definiendo unilateralmente quiénes serían los representantes: Juan Castillo (Partido Comunista), Daniel Olesker (Partido Socialista), Mario Bergara (Fuerza Renovadora) y Sandra Lazo (MPP). El exsubsecretario Pablo Ferreri, perteneciente al astorismo, finalmente quedó fuera de la comitiva, mientras que el MPP quería estar representado por el diputado Alejandro Sánchez, quien había estado en la discusión de las propuestas económicas. Ese desencuentro llevó a que el MPP finalmente decidiera no participar del encuentro.
En buena parte de los sectores de la izquierda –el MPP, el Partido Comunista y Asamblea Uruguay, entre otros– hay malestar con Miranda por la forma en que arma los equipos y comisiones para estudiar diversos temas. Dirigentes de diferentes orientaciones argumentan que las delegaciones muchas veces no han representado fielmente la correlación de fuerzas y la diversidad del Frente Amplio. En ese sentido, reclaman que haya protocolos "más claros" para la conformación de los equipos y un planteo es que siempre estén contemplados los seis sectores con representación en el Senado (MPP, Partido Comunista, Vertiente Artiguista, Fuerza Renovadora, Asamblea Uruguay y Partido Socialista).
Finalmente, el Secretariado definió abordar esa discusión en las próximas dos o tres semanas.