Mire amigo no venga
Columna de opinión publicada en El Observador Agropecuario
Columna de opinión publicada en El Observador Agropecuario
Con que los agronegocios no agregan valor o que deberían hacerlo mucho más. Acaso como si no existiera ya un expansión tremenda. Mire amigo, en Uruguay, lo que el sector tiene es dificultad para agregar procesamiento, transformación, esto es para ir de la carne a los platos preparados, del poroto de soja al aceite, del árbol al mueble. Pero eso es procesamiento añadido, y buena parte de la agroindustria no incursiona en esto sencillamente porque estaría destruyendo valor, dado que el costo de hacer cualquier cosa de estas en Uruguay es más alto que el beneficio obtenido.Es como caer en la arena movediza: más te mueves, más te hundes. No es falta de inteligencia, ni de liderazgo, ni de heroicos esfuerzos. Simple cuestión de mercado: es carísimo generar una oferta que incorpore procesamiento, sumado a que la demanda está lejana y tradicionalmente con barreras de todo tipo y color al ingreso.
Bien amigo, no generamos procesamientos y en estas condiciones es un acertado reconocimiento de una debilidad. Pero, ¿que no agregamos valor? Negativo. Definamos primero que agregar valor tiene dos componentes: crear y captar valor. Creamos algo nuevo que mejora la utilidad percibida de los clientes finales y por tanto están dispuestos a pagar más, y generamos formas y procesos que permiten bajar los costos y así captar más de ese margen. Hay que ser bueno en ambas. Si crea y no capta, está fuera del negocio. Si capta y no crea, siempre se pelea por la misma torta.
Todos los negocios que están antes, dentro y después de la portera del campo han manifestado avances ciclópeos en el agregado de valor en la últimas dos décadas, lo que sucede es que ha sido, mayoritariamente, en aspectos intangibles, en especial en la gestión, en los servicios, en la institucionalidad, en la organización, en la forma de hacer las cosas. Es decir, el avance se ha dado en los procesos. ¿Y qué han hecho estos procesos? Incorporar tecnología, conocimiento, estándares, certificaciones, innovación, talento. ¿Y todo esto a qué ha llevado? A que creciera la producción, la productividad, a que se generaran nuevos negocios, empresas, y desarrollaran más mercados y productos, captaran nuevos clientes.
Podemos exportar porotos de soja igual que años atrás, pero lo que sí es claro que la incorporación de todos estos factores intangibles a lo largo de toda la cadena ha sido tremenda. El producto final aparenta ser el mismo, el procesamiento adicional ha sido marginal, el agregado de valor extraordinariamente incremental.
Ilustrándolo con la industria de carnes. Hacia 2010, menos del 3% de la exportación de Uruguay en este rubro se hacía en una forma diferente a carne desosada, recortes o con hueso. Ahora, ¿esto quiere decir que no agrega valor? Negativo. La inmensidad de procesos y de conocimiento (léase: personas) para operar con más de 100 países, decenas de alternativas de producciones para cada uno de ellos, normas de higiene, de seguridad, de manejo, formas para desarmar un animal y trabajar centenares de productos, todo eso ¿no es agregado de valor? Es de una complejidad admirable y me atrevo a decir que no hay otras plantas en el mundo que sean capaces de manejar con igual categoría una fábrica de estas.
En el campo, piénsese también en todas las prácticas que se hacen para minimizar los impactos negativos en los recursos naturales: el producto final es el mismo, pero acaso, ¿no hay creación de valor ahí? Y podría seguir ejemplificando con el bienestar animal, con las rotaciones agrícolas, el manejo de suelos, los créditos de carbono, etcétera.
El avance también se ha dado fuera de nuestra tradicional concepción espacial de la cadena. Una buena parte del agregado de valor ocurre hoy antes de la portera, por ejemplo en la biotecnología, sector que los agronegocios ha integrado al igual que otros como las tecnologías de la información y las comunicaciones.
La materia prima que producimos tiene una altísima incorporación de valor, y resulta de procesos que se han tornado súper intensivos en conocimiento. Con esa cosa de las cuestiones que el agro agrega poco valor, mire amigo, no venga.