El español Fernando Morientes, que triunfa en el 'españolizado' Liverpool, sumó el viernes, con la consecución de la Supercopa, un nuevo título en su importante palmarés, no sólo nacional, sino, sobre todo internacional
Morientes ganó tres Ligas de Campeones con el Real Madrid y dos Copas Intercontinentales, antes de disputar el año pasado su cuarta final, con el sorprendente Mónaco, que cayó ante el Oporto.
Criado en Sonseca (Toledo), debutó en Primera división con tan sólo 17 años en las filas del Albacete (ante el Tenerife, 2-3). Tardó un par de campañas en hacerse notar. En 1995 pasó al Zaragoza, conjunto en el que logró trece y quince goles en los dos años siguientes y se convirtió en una de las jóvenes promesas del panorama español.
En sus inicios en el Real Madrid tuvo ya dura competencia con el croata Davor Suker pero terminó colaborando decisivamente en la consecución de títulos y dio el salto a la selección absoluta, en la que tuvo el honor de inaugurar el estadio de Saint Denis en un amistoso que ganó Francia a España por 1-0, con gol de Zidane.
Con Vicente Del Bosque se convirtió en el delantero centro principal del equipo, pese a la fuerza goleadora de Guti en una nueva posición, antes de quedarse excluido del club de los "galácticos" con las llegadas de Figo, Zidane y finalmente Ronaldo, en el 2002, pieza clave en la decaída del "Moro".
Su buen manejo de balón, fortaleza en el juego aéreo y potencia física le hicieron recalar en el fútbol inglés.