Movie cambió su imagen de marca para acompañar la evolución en servicios que la empresa incorporó en los últimos años, explicó su director ejecutivo, Francisco Armas. En sus 15 años –Movie Center primero y Movie después–, dejó de ser solo cine para incorporar teatro, ópera, stand up, música, artes escénicas, festivales, eventos, cumpleaños, y “esa evolución en los servicios no había sido acompañada por una evolución en la imagen”.
La empresa buscó una identidad corporativa que comprendiera lo que es en la actualidad y todos los servicios que brinda. “Es un logo moderno con una cantidad de íconos que comunican y alimentan ese lenguaje del Movie de hoy, muy llevado a lo digital”, explicó su director ejecutivo.
Dentro de los nuevos servicios desarrollados, la venta web, impulsada por la numeración de las salas, tuvo una “explosión enorme”, dijo Armas.
De todas las entradas, alrededor del 25% se venden a través de la web y las boleterías electrónicas, que permiten comprar entradas utilizando una tarjeta de débito o crédito, que se ubican en cada complejo y estiman que “en poco” tiempo esa cifra llegue al 40%.
La venta de entradas numeradas, además de bajar los tiempos de espera en las filas y descongestionar los complejos, permitió que el público valorizara los canales digitales, ya que el cliente puede comprar la entrada desde su casa sin preocuparse por llegar con tiempo para elegir el mejor lugar.
Según Armas, elegir la butaca “le gusta mucho” a la gente y aun más si puede hacerlo desde su casa.
En esta línea, Movie invirtió en software específico para venta de entradas de cine, lo que, según su director ejecutivo, permite vender en la web de forma más amigable y con boleterías automáticas.
El cine se digitaliza
El antiguo logo tenía un “molino de cintas” de película de 35 milímetros, pero Movie va camino a abandonar esta tecnología y digitalizar la totalidad de sus salas para 2014. En total, Movie tiene 23 salas de cine, nueve de las cuales ya son digitales –tres en cada complejo-; es decir que en vez de tener un proyector que utiliza el histórico rollo de 35 milímetros, se proyecta una imagen desde una computadora. Cada uno de estos aparatos supone una inversión de US$ 100 mil por lo que en total es una inversión de
US$ 1,4 millones, que se ejecutará entre 2013 y 2014.
Armas explicó que un proyector digital permite más posibilidades que uno de 35 milímetros, ya que se pueden transmitir eventos en vivo o grabados, como ópera, ballet o finales de fútbol, vía satélite además los espectadores advertirán la desaparición de la mancha propia del rollo gastado, aunque la calidad de imagen será la misma.
Mientras que en Estados Unidos y buena parte de Europa la digitalización de las salas de cine es cercana al 100%, América latina tiene un promedio de 27% de conversión. Sin embargo, Uruguay supera esa media con un 50% de salas digitales. En el caso de Movie, las salas de mayor tamaño y la sala teatro –que se usa para proyectar películas 3D– ya cuenta con esta tecnología.
Los países con la menor proporción de salas digitales son Argentina y Venezuela, mientras que Chile, Uruguay y Brasil aparecen como los más avanzados en la región.
El director ejecutivo de Movie estima que a comienzos de 2015 todas las salas de Uruguay serán digitales, lo que pondrá fin al formato de 35 milímetros.
Las salas en los shopping
“Estamos en un momento interesante del cine”, dijo Armas. Después de 2009 y 2010 las cifras de espectadores fueron incrementándose y después de un 2012 “muy bueno”, el 2013 iguala las cifras. El director ejecutivo de Movie destacó la importancia de los servicios que brindan los shopping para impulsar el negocio.
Armas dijo que en teatro está la oferta del Solis y el Sodre, “que es muy valiosa”, y “en el otro extremo” está Movie. Además, evaluó que existen“cantidad de obras y salas, y muchas de ellas están cerrando o no son exitosas, y ahí entran a jugar factores como el lugar de la sala, y los servicios que el shopping ofrece y que las otras salas no; en algunas sigue siendo válido y funciona, pero en otras no tanto”.
Que los cines y teatros se concentren en los centros comerciales no es un fenómeno exclusivo de Uruguay, sino una tendencia “muy notoria” a nivel mundial, dijo Armas. Otra forma en la que se expresa el negocio del teatro y cine es la de construir complejos rodeados de locales con servicios afines, similar a construir un shopping con el cine o el teatro como centro, según consignó el director ejecutivo de Movie.