En política exterior la prioridad número uno del Poder Ejecutivo es neutralizar la decisión de Argentina que prohibió a los buques hacer trasbordos de carga en puertos de países con los que no tenga un acuerdo marítimo, golpeando así directamente el corazón del puerto de Montevideo, cuyo movimiento de contenedores viene en caída libre.
El presidente José Mujica espera una señal del espectro político y empresarial para retomar el diálogo con Cristina Fernández de Kirchner.
Según supo El Observador, Mujica está convencido que dialogar con Argentina es el único camino viable y está molesto por las críticas que recibió por su estrategia de hablar permanentemente a pesar de los desplantes de los Kirchner.
El presidente pretende volver a hablar con Cristina pero ahora espera el respaldo de sus críticos. Según lo comentó a otros integrantes del gobierno, políticamente sería favorable para el gobierno ir a hablar a Buenos Aires con la oposición y las cámaras empresariales apoyando y no tirando piedras.
Blancos y colorados cuestionaron varias veces al gobierno por su política exterior hacia Argentina y pidieron “dignidad” a la hora de representar al país. También concretaron varias interpelaciones al canciller Luis Almagro que fue de los más convocados al Senado a explicar cuestiones del Mercosur, diferencias con Argentina o sobre el canal Martín García que sigue sin profundizarse.
Pero también las cámaras empresariales fueron críticas de las gestiones negociadoras de Mujica.
En octubre del año pasado, coincidiendo con lo reclamado por la oposición y los empresarios, el presidente cambió su estrategia dialoguista y se plantó firme ante Argentina al permitirle a la pastera UPM aumentar su producción anual de celulosa en 100 mil toneladas.
La empresa quería un aumento mayor. El visto bueno presidencial llegó en plena campaña electoral argentina, lo que molestó en la Casa Rosada, sede del gobierno.
La cancillería de Héctor Timerman cuestionó entonces a la administración uruguaya, la acusó de contaminar el río Uruguay y amenazó con volver nuevamente a la Corte de Justicia de La Haya, al que había recurrido cuando comenzó a operar UPM (exBotnia) y los puentes estaban cortados por manifestantes de Gualeguaychú.
Actualmente no hay negociaciones formales con Argentina. Incluso el embajador en Buenos Aires, Guillermo Pomi está de licencia.
También en la cancillería, jerarcas consultados por El Observador prefirieron mantener silencio, un método que utilizó el gobierno cada vez que subió la tensión con el vecino país.
Lo único pendiente es una reunión entre el expresidente de ANCAP, Raúl Sendic, un hombre muy cercano a Mujica, y Axel Kicillof, ministro de Economía y hombre de confianza de Cristina Fernández de Kirchner.
Sendic dijo ayer a El Observador que la reunión con Kicillof quedó de fijarse en los primeros días de enero y será con “agenda abierta”. Kicillof asumió como ministro en noviembre y es uno de los economistas que escucha la presidenta Cristina.
Según supo El Observador, hace unos días el presidente del Centro de Navegación, Mario Baubeta, expresó a Sendic la preocupación del sector portuario y le mostró las cifras de la caída del número de contenedores que pasan por Montevideo.
Sendic ya estuvo en Buenos Aires en abril de 2013 tratando de acercar a las partes cuando en esos días un micrófono abierto por error de la Secretaría de Comunicación de Presidencia, captó a Mujica diciendo que Cristina era “una vieja más terca que el tuerto”, en relación a su exesposo Néstor Kirchner. Sendic regresó de inmediato.
Almagro junto a Enrique Pintado (Transporte) están convocados al Parlamento para analizar aspectos vinculados con Argentina y en particular la decisión que perjudicó al puerto de Montevideo.
Según dijeron El Observador fuentes del FA, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores se comunicaron con el senador Ernesto Agazzi, presidente de la Comisión Permanente del Poder Legislativo, para pedirle que postergue a febrero la comparecencia de Almagro. La bancada oficialista se reunió ayer y quedó establecido que el canciller y Pintado concurrirán luego del encuentro de Mujica y Cristina Fernández de Kirchner en Cuba.
En ese país, los presidentes participarán de la cumbre de la Comunidad Latinoamericana y del Caribe que serán a fines de este mes. También estaba prevista para esa fecha la Cumbre del Mercosur en Venezuela, pero Brasil ayer pidió una nueva postergación, según informó Subrayado.
Si bien los encuentros de los presidentes no están agendados oficialmente, se prevé que en Cuba tendrán tiempo para conversar.
Recientemente Mujica se refirió a la relación con Argentina en una entrevista con el diario El Mercurio de Chile. Afirmó que “están obturadas” y reconoció que la decisión de habilitar a UPM a aumentar su producción “cayó mal” en el gobierno K.
El vicepresidente Danilo Astori entiende que se está en el peor momento de la relación bilateral y pidió buscar “un equilibrio” entre tener “firmeza” para defender los intereses nacionales.
Por ahora, el vínculo sigue en cortocircuito.