Después de un opaco partido contra Inglaterra en cuartos de final, la magia y el brillo de Kylian Mbappé volvió a relucir en las semifinales del Mundial de Qatar 2022 donde su selección, Francia, venció a Marruecos para meterse en la definición del certamen.
El delantero de Paris Saint-Germain fue una pesadilla para la férrea defensa de Marruecos que llegó a semis con un solo gol en contra en 480 minutos de juego (cin partidos, uno de ellos con alargue).
Con el partido 1-0, llegó a perforar la defensa por izquierda y a definir contra la salida de Bono, pero un defensa llegó cuando el balón iba camino a la red. En el rebote, Olivier Giroud estuvo a punto de estampar el segundo tanto.
En el segundo tiempo, cuando Marruecos logró arrinconar a Francia contra su campo y a generar claras opciones de gol, Mbappé logró descomprimir la situación y con un par de cabalgadas por izquierda, a la velocidad de la luz, le volvió a generar peligro a los marroquíes.
Franck Fife / AFP Conducción y velocidad: es completo También tuvo tiempo para tirar toda su magia y hacerle un caño de novela a Sofyan Ambrabat, el mejor mediocentro defensivo del certamen que este miércoles sufrió todo el talento de Mbappé.
En el notable sprint que protagonizó por banda izquierda a los 50', Amrabat se deslizó al suelo, lo trancó y se lo llevó puesto, pero el árbitro mexicano César Ramos no cobró falta. Mbappé terminó con el tobillo izquierdo sentido.
Como si todo eso fuera poco, Mbappé fue el artífice del segundo gol con una notable jugada personal en espacios reducidos que derivó en un rebote que aprovechó Randal Kolo Muani para capitalizar un rebote.
Franck Fife / AFP Fue duramente castigado por la defensa marroquí